El fiscal Primero de Circuito Arquimedez Sáenz sostuvo ayer que dentro de las sumarias seguidas a los cubano-americanos Luis Posada Carrilles, Guillermo Novo, Pedro Crispín Remón y Gaspar Jiménez Escobedo por el delito de posesión de explosivos, existen suficientes méritos para lograr una condena.
Sáenz alegó que durante la instrucción del expediente se logró establecer la participación de los sindicados en el ilícito y que por ello el juzgado debe emitir una sentencia condenatoria contra los sindicados.
Precisó que se siente preparado para enfrentar la audiencia de fondo a celebrarse el próximo 15 de marzo y que con las pruebas admitidas por el tribunal quedará plenamente establecida la responsabilidad de cada uno de los imputados.
También detalló que existen pruebas testimoniales en donde se incrimina directamente a los sindicados como a las personas que introdujeron explosivos tipo C-4 al territorio nacional y que luego lo ocultaron en un lote baldío en las inmediaciones del Aeropuerto de Tocumen.
Para la audiencia el Juzgado Quinto Penal aceptó los testimonios del director de la Policía Nacional, Carlos Barés; del director del Servicio de Protección Institucional (SPI), Alejandro Garuz y el del ex jefe del Consejo Nacional de Seguridad, Pablo Quintero Luna.
En su decisión el juez Quinto Suplente, José Antonio Hoo Justiniani decidió admitir los testimonios de Barés, Garuz y Quintero Luna para esclarecer las circunstancias en que el grupo de cubanos entró al país para realizar un supuesto atentado contra el presidente cubano Fidel Castro.