Con sorpresa e indignación, la Unión de Consumidores recibió ayer la noticia de que la nueva licencia de conducir podría costar hasta B/.40 dentro de 5 años, como anunció recientemente el director encargado de la Autoridad de Tránsito, Severino Mejía.
Los consumidores se oponen a un incremento en el precio de la licencia, que tiene un costo actual de B/.20, independientemente que este documento cuente con medidas de seguridad como foto fantasma, holograma de seguridad, tinta ultravioleta y microimpresión, para evitar hasta lo posible su falsificación.
José Lisac, gerente de la empresa Servicios de Tránsito Centroamericano (SERTRACEN), que emitirá el documento, aclaró que el precio al público por cada tipo de documento es de fijación exclusiva de la Autoridad de Tránsito mediante aprobación de su Junta Directiva y negó que hayan fijado el precio en la licitación.
Por su parte, el director encargado de Tránsito justificó el alto precio aduciendo que el contrato de la licitación incluye el suministro de 900 unidades portátiles de campo, que usarán los policías de tránsito para verificar contra la base de datos central de la institución, la existencia de multas pendientes e impedimentos de manejo.
Ese despacho ha decidido mantener la separación del cargo de la jefa del laboratorio, Linda Thomas