Seis de cada 100 privados de libertad no han sido condenados y están a la espera de que las autoridades determinen su estatus penal, según revelan las estadísticas del Sistema Penitenciario.
De acuerdo con las cifras oficiales a junio de 2010, en Panamá hay 11,692 privados de libertad; de los cuales, 6,730 esperan juicio o fallo (58%) y solo 4,962 (42%) están condenados.
De esta población penal, 10,663 son panameños y 1.029 extranjeros.
Del total de reclusos que aún esperan condenas o absolución, 2,558 están en manos del Órgano Judicial y 4,172 a cargo del Ministerio Público.
Situación crítica.
La ministra de Gobierno, Roxana Méndez, reconoció que la situación en las cárceles es “precaria”, por lo que espera que con el restablecimiento del Consejo de Políticas Penitenciarias se logren soluciones.
De acuerdo con Méndez, se analiza la contratación de una agencia de seguridad privada para que no se pierdan las audiencias judiciales, pues solo cuentan con 350 custodios en el país.
Por su parte, el presidente de la Corte Suprema, Aníbal Salas, señaló que para evitar que el 50% de las audiencias se pierdan incorporan el sistema de contenedores en las cárceles (que refleja un salón de audiencias).
Explicó que el sistema dará una justicia rápida, expedita y tendiente a definir el estatus del detenido, ya sea culpable o inocente.
En tanto, el defensor del Pueblo, Ricardo Vargas, consideró preocupante que más del 75% de la población penal sean jóvenes entre 18 y 35 años.
Enfatizó que en la cárcel debe haber mayor control, porque hay armas y drogas, sin embargo, aboga por la mejora en las infraestructuras, en atender el tema de la salud y el agua potable.
No todo es malo.
Mientras la mayoría de los privados de libertad pasan el tiempo tras las rejas sin hacer nada, hay otros que se han refugiado en los estudios. Este año, 1,757 reclusos (15%) se están capacitando.
Unos 892 reciben educación premedia, 381 están en la primaria, 315 en la media, 72 están inscritos en cursos de capacitación, 53 estudian por módulos y 44 están en la fase de alfabetización.
Mientras tanto, 907 reos (7.7%) laboran intramuros en los diferentes penales.
De estos, 282 trabajan en cocina y reparto de alimentos, 386 son ayudantes generales, 193 laboran en talleres de producción y 46 en granjas.