El cabo Agustín Garay, de la Policía Nacional, vinculado a la muerte del obrero Luiyi Argüelles en isla Viveros, San Miguel, fue separado de su cargo y se encuentra bajo investigación interna por la Dirección de Responsabilidad Profesional (DRP).
Mientras se realiza el proceso interno para deslindar responsabilidades, el fiscal auxiliar de la República, Luis Martínez, confirmó que la escopeta calibre 12 con la que fue asesinado el obrero, contenía en su interior perdigones y no municiones de goma como señaló la Policía.