La Policía Nacional separó anoche a las dos unidades policiales involucradas en los incidentes del Centro de Cumplimiento de Menores que terminaron con la muerte de un menor y de seis que se mantienen en estado delicado, debido a quemaduras profundas.
Un comunicado señala que las unidades se mantendrán separadas hasta que concluyan las investigaciones y que se adelantan diligencias para descartar o confirmar su participación.
Mientras que la Conferencia Episcopal Panameña calificó el incidente en el Centro de Menores como un “vergonozoso espectáculo” que “duele e indigna”. Insta a las autoridades a que deslinden responsabilidades y castiguen a los involucrados.
Recuerda que las cárceles no son centros de castigo, tortura y “menos venganza”, sino una oportunidad de reorientar la vida de los detenidos.
Solo un milagro.“ Los familiares de los jóvenes quemados en el Centro de Cumplimiento de Tocumen deben acercarse más a Dios, pues solo un milagro los puede ayudar”.
Lo anterior fue manifestado por la enfermera Lidia Atencio, sobreviviente del bus incendiado 8B-06, donde perecieron 18 personas.
"Es bien difícil para un padre ver su hijo así, pero les digo que no pierdan la fe porque ocurren los milagros”, indicó.
Pidió a los padres, que a pesar del sufrimiento, le den fuerzas a sus hijos, porque cuando uno está así, lo último que pierde es la conciencia.
Algunos galenos han expresado que su recuperación fue un milagro no sólo por las quemaduras de segundo y tercer grado en el 30% de su cuerpo, sino por afectaciones en los pulmones llenos de hollín, lo que hoy aún la mantiene con secuelas, porque los pulmones quedan totalmente indefensos.