Nación

Sepultan a madre e hijo asesinados en la provincia de Colón


El último adiós al basquetbolista Gilberto Brayans y su madre María Luisa, asesinados a balazos por bandas de indeseables colonenses todavía no identificados, se llevó a cabo bajo severas medidas de seguridad de la Policía Nacional para prevenir ataques de los pandilleros. Tratando de evitar males mayores, se impidió la entrada de vehículos al cementerio Monte Esperanza.. Sin embargo, los amigos del deportista entonaron la tonada de la comparsa Los Campesinos, bailando también en su homenaje ante los carros fúnebres.
Gilberto Brayans, de 26 años, murió al recibir un impacto de bala en la espalda que le llegó al corazón, mientras su madre, María Luisa Brayans, fue asesinada dos días después por acción de sujetos que desde un vehículo en marcha dispararon sobre los asistentes al velorio.
María Luisa falleció de dos impactos en la cabeza, originados, según se presume, con una miniuzi. La misa de las honras fúnebres se inició a las 2:00 p.m. en la iglesia Catedral, ubicada en la calle 5, Amador Guerrero, muy cerca de la cuadra donde residían los padres de Gilberto Brayans.
Por los rumores de un posible atentado contra quienes acudían al entierro se reforzó la vigilancia. Las unidades de la Policía Motorizada no permitieron la salida de residentes de Arco Iris.
El camión de "preventiva rodante" al estilo de un vagón para cárcel movible, seguía muy de cerca el cortejo fúnebre.
Los policías revisaban a los asistentes en la entrada del cementerio Monte Esperanza para descartar que ingresaran con armas al lugar y evitar otros actos violentos, sin embargo, todo se realizó en orden.
Los familiares de los Brayans demandaron el rigor de la justicia contra los autores de un hecho nunca antes registrado en los anales del delito en Colón.


fecha edicion
old id
109695
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América