Indicó que una vez en el cargo, además de atender temas fundamentales de la agenda defensorial vinculados a las necesidades especiales de protección de ciertos sectores como lo son las poblaciones indígenas, las personas con discapacidad y la situación que enfrentan los privados de libertad; velará por los temas relacionados con la educación, el medio ambiente, salud y energía para el desarrollo.
"Me propongo ser un vehículo facilitador y conciliador, y puente entre el Estado y el ciudadano, para allanar los caminos que muchas veces se vulneran en cuanto a los derechos fundamentales de los grupos sociales", destacó.
Al ser consultado si mantendrá como defensora adjunta a la actual defensora encargada Mónica Pérez, Vargas señaló que analizará las diversas opciones que tiene sin descartar esta opción.
Vargas deberá culminar el periodo iniciado el año pasado por el destituido ex defensor del Pueblo Liborio García, por lo cual se mantendrá en el cargo hasta el año 2011.
Según Vargas la institución ha venido recorriendo un camino importante desde su fundación, sus avances han sido meritorios y es importante que se retome ese camino para que la institución goce de ese sitial importante en lo que se refiere a la promoción y protección de los derechos fundamentales de todos los habitantes.
Manifestó además que una de las grandes tareas de su gestión será recuperar la imagen de la institución después del fallido proceso de elección del defensor del Pueblo realizado el año pasado. "Esa es una de las grandes tareas y ahora toca recomponer algunos planes y funciones precisamente para recuperar esa confianza ciudadana de la cual siempre la institución ha gozado", precisó.
Los candidatos Silvia Castañedas, Miguel Sánchez, Lenis Bustamante e Iris Muir, no lograron ningún voto de respaldo.
Vargas negó además ser el ungido del Ejecutivo y enfatizó que sus actuaciones públicas en el pasado han dado claras muestras de sus criterios y de su independencia.