Panamá presenta la tasa de incidencia más alta en cuanto a mordeduras de serpientes venenosas en toda América y el mundo.
Por cada 100 mil habitantes se registran 180 casos de mordeduras de serpientes venenosas al año, lo que corresponde a un 3% de la mortalidad que se reporta en el país.
Estos datos revelan que Panamá está por encima de Brasil que tiene más de 100 millones de habitantes y, sin embargo, posee una tasa de mortalidad por accidentes ofídicos inferior al 1%.
Esto mantiene en estado de alerta a las autoridades panameñas, que iniciaron un proyecto de investigación para evaluar la capacidad neutralizante de los antivenenos producidos en varios países de América Latina.
La cosecha para este año inició en septiembre y concluirá en marzo de 2007.
Se estima que un total de 30 mil familias, sobre todo indígenas, depende de la cosecha de café.
Son varias las empresas que se disputan el mercado nacional del café, siendo ellas Café Sitton, Café Palo Alto, Café Durán y Café Coclé, entre otras.
Lamentablemente, solo los representantes de Café Durán y de Café Sitton se mostraron dispuestos a hablar del negocio.
Ricardo Durán, gerente de Mercadeo de Café Durán, manifestó que las ventas del producto reflejan un aumento del 15% en relación con el año pasado.
En tono optimista, reveló que tienen proyectado abrir coffee store en países como España, China y Uruguay, y que para esto ya han invertido cerca del millón de dólares.
Aunado a esta ofensiva internacional, también contemplan la apertura de tres coffee store en suelo patrio.
Localmente, Café Durán domina el 50% del mercado.
Otro de los grandes competidores en este segmento es Café Sitton, que posee un 35% del mercado interno.
Según su gerente, Gabriel Sitton, el aumento de las ventas es positivo, ya que se registra un incremento del 12% en comparación al año pasado.
La empresa también se dedica a la exportación del grano.
Carlos Taylor, caficultor del área de Boquete, en la provincia de Chiriquí, indicó que la actividad cafetalera en esta área ha retrocedido un 10%.
En esto coincide Norberto Suárez, para quien la compra de tierras es uno de los factores determinantes en la baja cafetalera.
Reveló que la compra de tierras ya no solo la hacen los jubilados retirados, conocidos como baby boomers, pues otros inversionistas se han sumado a esta actividad.
Entre las variedades que se cosechan en el país están el caturra, catuay, criollo o arábigo, catimo, robusta, entre otros.
Una característica del café criollo, o arábigo, es que crece arriba de 900 metros, mientras que el robusta crece a nivel del mar y se caracteriza por tener sabor más amargo.
El costo de producción de una hectárea de café caturra rojo, por ejemplo, es de 2, 745 dólares.