Martín Torrijos dijo que la transición no será para estudios, sino para trabajar, pues desde el 1 de septiembre comienza la Patria Nueva con la aplicación de las propuestas que transformarán el país.
Confió en que haya una transición ordenada y aseguró que en el nuevo gobierno no habrá revanchismo, sino la oportunidad de aunar voluntades para trabajar por el país.
Señaló que aceptaba con humildad el mandato popular, pero al mismo tiempo recalcaba la firmeza de hacer cumplir su programa de gobierno.
Convocó a todas las fuerzas políticas, cívicas y sociales a sellar un nuevo pacto social donde no existan excluidos para derrotar la pobreza, la corrupción y la desesperanza.
Aseguró que comienza una nueva etapa en la vida política del país, no sólo porque habrá una transición, sino porque será una nueva forma de gobernar en la que no hay cabida para el sectarismo.
Torrijos, en una tarima, junto a su esposa Vivian y sus dos candidatos a las dos vicepresidencias Rubén Arosemena y Samuel Lewis Galindo, dijo que ``se iniciará una nueva forma de gobernar"".
Mientras en la abarrotada sede del PRD, los simpatizantes de Torrijos festejaban y ovacionaban al candidato entre los gritos de "sí se pudo, sí se pudo", otros se volcaron a las calles para conmemorar el triunfo y ondeaban las banderas rojo, azul y blanco por las ventanillas de los autos, tocaban bocinas y subían el volumen de los tocacintas y radios con ritmos de salsa.