EL ASESINATO del narcotraficante Luis Hermida Madrid en pleno centro de la vida comercial del país s una de las muestras del sicariato en Panamá.
Según datos de la Policía Técnica Judicial (PTJ), los crímenes por encargo vinculados con el tráfico de drogas hicieron su aparición en el escenario nacional a inicios de 1990.
Hermelo Altamiranda, de la División de Homicidios de la PTJ, aseguró que la incidencia de los crímenes realizados por sicarios están directamente relacionados con el tráfico de drogas. Estima que el promedio anual puede estar en dos asesinatos.
Sin embargo, explicó algunos casos están relacionados con el "tumbe" de drogas y dinero. En otros, se trata del cobro de deudas de juego que está directamente relacionado con actividades de la mafia china, responsable de la muerte de algunas personas en los últimos años.
Hay otros con ribetes pasionales, que acuden a esta modalidad para cegar la vida de quienes han lastimado sus sentimientos.
Habitualmente, detrás de un asesinato por encargo hay una red de narcotraficantes que pretende castigar una traición, a algún miembro que se haya quedado con la droga o el dinero de su venta o que haya hablado de más pasando información a otra banda.
No obstante, estas organizaciones recurren poco a los sicarios y se deshacen del personaje ellas mismas, lo que quiere decir que el homicida se queda aquí y normalmente se ubica su paradero.
También se está registrando otra modalidad de asesinatos por ajuste de cuentas, por ejemplo de abogados que hayan podido engañar a un cliente quien, tras intentar arreglos y amenazarle, termina acabando con su vida.
Sin embargo, las autoridades no tienen estadísticas concretas sobre los homicidios cometidos por sicarios y aquellos que obedecen a la delincuencia común.
Entre los casos más sonados se encuentra el doble homicidio de los esposos Juan Barletta y Lorena Aguizola, muertos a tiros en agosto de 1995 a raíz del tumbe de 700 kilos de cocaína.
En este caso, la pareja fue secuestrada y torturada por un comando de sicarios colombianos, que luego los asesinaron y abandonaron en el área de La Montañeza. Las autoridades sólo detuvieron a cuatro panameños que ayudaron en el traslado de los sicarios.
Sicariato y drogas, mortal combinación
Los asesinatos por encargo se han realizado en pleno centro de la capital, como en regiones del interior del país.