Bocas del Toro estuvo incomunicada ayer por siete horas continuas debido a los derrumbes que se dieron en la carretera que une esta provincia con Chiriquí.
Un total de 300 metros cúbicos de material cayeron sobre esta vía en el kilómetro 53 de esta carretera montañosa que cruza la cordillera continental.
El hecho se registró a eso de las 4:00 a.m. de la madrugada de ayer con los fuertes aguaceros se han registrado en esta zona, la cual hace algunas semanas tuvo una de las peores sequías de su historia.
Peligro.
Arturo López, director Regional del Ministerio de Obras Públicas (MOP), explicó que el problema es que esta carretera es montañosa y cuando los niveles de precipitación de lluvia aumentan se registran deslizamientos de tierra, a pesar de la capa vegetal.
Situación que convierte a la vía en un peligro para los automovilistas que deben usar el paso obligatoriamente. Por ello, el MOP recomienda manejar con mucho cuidado, sobre todo, cuando viajan hacia el distrito de Chiriquí Grande.
Testigo.
Deivis Nelson Miranda, morador de la comunidad, comentó que como a las 4:00 a.m. se desprendió parte del cerro y cayó en la carretera. Aseguró que esto siempre pasa en esta zona.
Desde hace unos seis meses no llovía en esta zona con esta magnitud, a tal punto que el lago de Fortuna, principal fuente de generación eléctrica en el país, llegó a su nivel más bajo.