LA LEY 1 de Medicamentos de 2001, en su artículo 113, obliga a las instituciones públicas de salud a remitir, semestralmente, la información sobre la conducta de los contratistas a la Comisión Nacional de Registro de Oferentes para adoptar sanciones, en caso de que los proveedores incumplan reiteradamente con el tiempo de entrega de las medicinas.
Sin embargo, la Dirección Nacional de Compras y Abastos de la Caja de Seguro Social (CSS) nunca reportó esta conducta anómala ni elaboró un informe denunciando esta situación, que se ha convertido en un "verdadero dolor de cabeza" no solo para la entidad, sino para los asegurados que van en busca de medicinas y no las encuentran.
Pero los funcionarios de Compras y Abastos no fueron los únicos que guardaron silencio ante este hecho. La Dirección General de la institución también pasó por alto el artículo 132 de la Ley 1 de Medicamentos que establece sanciones para los funcionarios encargados de realizar las compras por los daños y perjuicios que su conducta genere.
"En caso de que la urgencia sea consecuencia de un desabastecimiento por falta de buena planificación o administración de las instituciones públicas, el funcionario o funcionarios que han provocado esta situación serán responsables de ello, por lo cual se les impondrán sanciones disciplinarias, conforme a los trámites legales correspondientes", dice el artículo.
En virtud de lo anterior, la dirección de Compras y Abastos "reformuló" el pliego de la licitación pública No. 01 de 2007. El documento establece que si el proveedor incumple la orden de compra, sin que medie causa justificada debidamente comprobada, se revocará los renglones adjudicados y se le otorgará a la empresa que haya llegado en segundo lugar.
Además, el proveedor cancelará la fianza de cumplimiento que ingresará directamente al Programa de Invalidez, Vejez y Muerte como indemnización por perjuicios ocasionados y hasta podría ser inhabilitado para futuras licitaciones.
Aunque esta medida supone una acción "tardía" de las autoridades, Jessica Rodríguez, jefa nacional de Compras y Abastos del Seguro, quien tiene menos de un año en el puesto, aseguró que "ahora" los proveedores no tendrán excusa para incumplir las órdenes de compras.
Durante su gestión se acortó el tiempo de las prórrogas; y cada vez que los proveedores incumplen se lo comunican a la afianzadoras que toman cartas en el asunto.
Informes de la CSS revelan que al tener las unidades ejecutoras un nivel alto de desabastecimiento se forma un caos y de esta manera, las empresas venden directamente a precios más altos hasta del 120%.
A esto hay que sumarle la falta de participación en las licitaciones. Tres convocatorias realizadas en 2006 quedaron desiertas, por la no participación de proveedores, porque supuestamente los registros sanitarios de los productos estaban vencidos.
Silencio cómplice a favor de abastecedores de CSS
Los proveedores alegan que si se extiende el periodo de prórrogas de 30 a 60 días, el incumplimiento sería menor.