El hermetismo y la "ley del silencio" parece prevalecer entre los miembros del Tribunal de Honor y Disciplina así como de la Fiscalía de Honor del Partido Revolucionario Democrático (PRD).
Ninguno de esta directiva del partido de Gobierno ha querido pronunciarse sobre los ataques públicos entre dos de sus precandidatos presidenciales, Juan Carlos Navarro y Balbina Herrera.
El estatuto interno del PRD, en su Artículo 85, establece que "serán funciones del Fiscal de Honor iniciar de oficio o por denuncia de parte, las investigaciones por las faltas, omisiones y actuaciones de los miembros del partido".
Los esfuerzos por contactar a los integrantes del Tribunal de Honor y al Fiscal, Fernando Castillero, resultaron infructuosos, debido a que pareciera que se prefiere no hacer referencia al tema.