Nación

Silencio reina en Santa Ana

En el sector se están haciendo operativos policiales constantes y ya se ha incautado droga.


EL SILENCIO es el dueño de las calles del popular barrio de Santa Ana. Luego del asesinato de Johnny Pozo en la vía España, en el que se vincula a un joven miembro de una pandilla conocida como "El Pentágono", los residentes viven en tensión.
El tema se apoderó hace unas semanas de los medios de comunicación del país. La droga, ajuste de cuentas, enfrentamiento entre bandas rivales y otros hechos que aún se investigan, salieron a relucir.
Y es que también había muerto un residente del sector llamado Darío Guerrero, conocido como el líder de la banda "El Pentágono".
Panamá América realizó un recorrido por el lugar para conocer cómo transcurre la vida de sus residentes. Ellos prefieren no hablar de lo sucedido, incluso hay quienes han optado por mudarse, nadie quiere ser identificado y quien entra lo hace "bajo su propio riesgo".
Durante la primera visita al sector, la Policía realizaba operativos. Se incautó droga, armas y fueron detenidas personas requeridas por la justicia. El ambiente era inquietante.
En calles aledañas, los vecinos se corrían la voz de que "los tongos" estaban en calle 19 y que iban para la barraca ubicada al lado de la junta comunal. Después de una hora el operativo se extendió en todo el corregimiento.
Para algunos, había expectativa, mientras otros se limitaban a señalar que: "quien no la debe no la teme".
Un día después, el asunto no había variado mucho, sin embargo, la comunidad parecía estar intentando empezar a vivir "más tranquila". Gente caminando por las aceras y jóvenes en las entradas de los edificios como guardias de seguridad, fueron algunas de las escenas que observamos.
Pero, algo no cambió. Seguía reinando el silencio porque hay quienes aseguran que el que habla del movimiento de la droga o las armas del lugar "no vive para contarlo".
La zozobra en la que vive la comunidad de Santa Ana motivó incluso, que representantes religiosos y católicos pidieran a los jóvenes pandilleros un alto a la violencia.
Sostuvieron en su momento que estas acciones sólo generan más de lo mismo: el inevitable derramiento de sangre.
Al llegar a la junta comunal encontramos a un grupo de santaneros en busca de trabajo y es que, según trabajadores del lugar, hay quienes consideran que la junta es una "agencia de empleo".
En el grupo encontramos a "Julio", un joven de 16 años. Panamá América trató de hablar con él sobre el movimiento de las pandillas, pero contestó: "tranquilos y caminen del área".
Julio dijo "en el barrio los pela"os no matamos por dinero, sino por cuentas pendientes y el que la debe la paga, pero no quiere decir que andemos por allí tirando bala".
Otros como Omar Vásquez, con 40 años de vivir en el sector, cree que la respuesta está en la palabra de Dios.
En esa línea, asegura que llevan adelante el proyecto "Visión Santanera" en donde se agrupan jóvenes del barrio para que se alejen de la violencia.
Dijo que han confirmado que los jóvenes en riesgo son menores, conscientes de los actos que cometen y sus consecuencias.
  • El corregimiento de Santa tiene una población aproximada de 21, 098 habitantes, según el último censo.

  • Quienes aceptaron responder, pidieron que se guardara su identidad por temor a que se tomen represalias.


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229163
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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