El equipo médico que atiende al exgeneral Manuel Antonio Noriega, en el Hospital Santo Tomás, sigue a la espera de que despierte, esto tras la suspensión de los medicamentos que lo mantenían en sedación profunda.
La semana pasada, Noriega fue operado para extraerle un tumor benigno del cerebro, lo cual trajo como consecuencia una hemorragia cerebral grave, por lo que fue nuevamente intervenido para controlarla.
A medida que el cuerpo vaya desechando las dosis de medicamentos, podría haber alguna reacción que indique buenas noticias para sus familiares que esperan que salga de la situación crítica.
Antes de ser recluido en el hospital, el ex hombre fuerte salió de la cárcel El Renacer el 28 de enero, bajo medida cautelar temporal de casa por cárcel.
Hasta que no se registren nuevos cambios en el estado de salud del exgeneral Noriega, los familiares no harán pronunciamiento.