Los panameños pueden vivir del Canal, que ya no es de los norteamericanos, y tienen que empezar a pensar "que es nuestro", dijo el ex vicepresidente de la República, Roderick Esquivel, al comentar su reciente conferencia sobre la vía interoceánica efectuada en la Universidad de Southern California, donde fue invitado como "huésped distinguido" del rector de esa institución universitaria.
"Si nosotros no modernizamos el Canal y no permitimos que esos barcos Post Panamax, puedan pasar por la vía, rápidamente va a perder vigencia", declaró Esquivel.
Consideró que cuando la vía interoceánica era ajena, existían unos puertos "bastante miserables" porque no estaban diseñados, ni proyectados al desarrollo de la República.
"Necesitamos buenos puertos que puedan manejar estos barcos inmensos, que transportan hasta 8 mil contenedores de 20 pies", sostuvo Esquivel, al indicar que por el momento, los ferrocarriles han facilitado el transporte de contenedores de una costa a otra, como acontece desde la ciudad de Los Angeles hasta Nueva York, donde han construidos puertos profundos, con grúas, muelles y personal adecuado para recibir los grandes barcos.
Agregó que Panamá se ha adelantado, lo que es parte de una estrategia, en la instalación del primer ferrocarril transoceánico del continente, poniéndolo próximamente a funcionar tras una concesión a una empresa privada.
"En menos de una hora se pueden transportar cualquier cantidad de contenedores hasta el otro lado, sin embargo eso representa cierto peligro y costo elevado, y hasta una posible pérdida de tiempo", señaló Esquivel.
A su juicio, lo ideal es hacer un nuevo juego de esclusas, que además de las existentes, permita que un barco de 60 pies de calado pueda cruzar el Canal sin dificultad, y sin necesidad de descargar sus contenedores.
Para ello, Esquivel consideró que hacen falta decisiones rápidas, más aún, cuando los más entendidos que conformaron la Comisión Tripartita (Estados Unidos, Japón y Panamá), favorecieron la expansión de la cuenca del Canal.
Advirtió que el problema del agua tiene que resolverse de todas maneras, ya que el área metropolitana crece vertiginosamente y el Canal, necesita más agua.
"Tenemos que satisfacer ambas cosas adecuadamente y vivir bien de ese Canal", puntualizó Esquivel, al recomendar que los moradores que sean afectados por las inundaciones para ampliar la cuenca, tengan la garantía similar a la dada por los norteamericanos a los habitantes de los pueblos como Gorgona, Matachín y Emperador, que fueron reubicados en mejores condiciones cuando sus tierras fueron inundadas para crear el lago Gatún.
"Lo que no debemos hacer es permitir que algunos líderes mal informados y otros muy interesados, organicen una oposición, que vaya contra los propios intereses de esa gente, o que avivatos que están mejor informados, vayan a acaparar tierras y a comprarlas, y a sacar títulos de propiedad para que al gobierno, es decir al pueblo panameño, le cueste mucho más dar una respuesta para el bienestar de todos", subrayó Esquivel.
Para el ex vicepresidente panameño la ex Zona del Canal es otra cosa de lo que era antes, pues ahora las áreas revertidas son interesantes y coloridas.
Añadió que la Calzada de Amador es diferente; Albrook, que estaba vedado para los panameños, ahora está lleno de kunas y chiricanos, que van y vienen por avión, mientras que la terminal de buses tiene gran movimiento.
Esquivel consideró positivo que la empresa Hutchinson se haya adjudicado el derecho a construir puertos de contenedores en ambas costas panameñas, y que si en Estados Unidos se preguntan si se está vendiendo el país a los chinos, es debido a una "hostilidad nostálgica".
Sostuvo que la Hutchinson tiene puertos bien montados en Estados Unidos, en Inglaterra, en Hong Kong, y en todas partes.
¿Por qué critican que los haga en Panamá, si el Canal es nuestro?, sentenció Esquivel, al considerar que Li-Ka-Shing, el mayor accionista de la Hutchinson, es un gran empresario de Hong Kong, que siempre estuvo interesado en establecerse en Panamá.