Las aguas servidas desbordadas siguen siendo el dolor de cabeza de los residentes del corregimiento de Ancón.
Según Nino Maureli, residente del sector de Diablo, los olores son insoportables, más cuando llueve o cuando "el sol está en todo su esplendor".
Pero, en medio de este panorama algunos residentes se preguntan: "¿qué ha pasado con una planta de tratamiento de aguas servidas que fue construida hace cinco años y no se utiliza actualmente?".
De acuerdo con el ingeniero José Carias, del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), la planta, cuyo costo es de B/. 4 millones, no funciona porque la cantidad de agua que sale de los locales ubicados en la Calzada de Amador y que va a dar al Canal de Panamá, no es suficiente para hacer funcionar este aparato que tiene una capacidad de 1.4 millones de galones diarios.
"Si la planta no tiene la cantidad de agua determinada se tienen que asumir altos costos de electricidad, de químicos y de operadores", explicó.
Carias manifestó que el IDAAN está buscando alternativas para que la planta de tratamiento de aguas residuales arranque.
Adelantó que planean construir una colectora de un kilómetro de extensión que se extendería desde Balboa hasta la entrada de Amador para que las aguas que salen de sectores como Balboa y La Boca, lleguen a la planta.
Adicional a la colectora, que tiene un costo aproximado de B/.200 mil, sería necesario reemplazar las tuberías.
Por otro lado, mientras funcionarios del IDAAN analizan la construcción de la colectora y el reemplazo de alcantarillas, en el corregimiento de Ancón persisten las aguas servidas desbordadas.
Las aguas se han apoderado de las calles, sino también de los jardines de los residentes, por lo que sus moradores están preocupados por la salud y la propagación de epidemias.
Sectores como Balboa, frente al Instituto Bolívar y frente a la Caja de Ahorros, son los más afectados.
Zia Elena Lee, quien ha vivido en Ancón por más de 20 años, aseguró que el peso de los camiones ha contribuido a deteriorar todo el sistema, en perjuicio de los habitantes del corregimiento.
El clamor de los vecinos para que se atienda la situación, tiene más de 15 años. Y es que en 1985 los lugareños de Paraíso, Pedro Miguel y Balboa, expusieron el caso ante el Ministerio de Vivienda (MIVI), que en ese entonces administraba estas viviendas.
De acuerdo con información suministrada por Praxedes Castro, ingeniero ambiental de Servicios Industriales de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), en el 2004 se otorgó una consultoría a la empresa URS Holding Inc. para desarrollar un programa de manejo de las aguas residuales que entran al Canal, provenientes de áreas residenciales, comerciales e industriales.
Los resultados de este estudio fueron entregados a la ACP en el 2005. El documento define las responsabilidades y las actividades programadas para el manejo de las aguas residuales que se vierten al Canal y los aspectos financieros, de coordinación, construcción, operación y mantenimiento de los sistemas de alcantarillado y su tratamiento.
Praxedes aclaró que en este estudio sólo se realizó un informe de las condiciones actuales del manejo de las aguas residuales en las áreas analizadas y que no tenía como objetivo presentar propuestas de mejoras o reemplazo de alcantarillas.
Al respecto, el concejal del corregimiento de Ancón, Joaquín Vásquez, señaló que las áreas revertidas no merecen tratarse con la "mediocridad tercermundista que se ve en algunas regiones de Latinoamérica. El Canal de Panamá hoy día es la letrina del corregimiento de Ancón".
Sin resolver caso de Ancón
Los residentes dijeron que cuando llueve, los malos olores son insoportables y temen por su salud.