En una decisión que sin duda desatará una dura controversia a nivel continental, una reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) realizada en Tijuana, México, estableció una serie de exigencias a los gobiernos destinadas a fortalecer la protección de los periodistas que trabajan en zonas de riesgo a causa de conflictos bélicos o narcotráfico.
"Los Estados tienen la obligación de brindar las mayores garantías de seguridad en el ejercicio periodístico, ya que sin libertad de prensa no puede existir la democracia", señala el documento.
En este sentido, la SIP emplazó a los gobiernos a que adecuen sus respectivas legislaciones para garantizar plenamente el disfrute de la libertad de expresión y el derecho a la información. Sin embargo organismos profesionales de Estados Unidos, inclusive la directiva del The New York Times, tradicionalmente se han opuesto a la "protección" de los gobiernos con el argumento que la mayor defensa de los derechos de la prensa es el ejercicio de la libertad de prensa sin interferencia oficial.
La resolución de la SIP fue dada a conocer el sábado al finalizar la conferencia internacional "Narcotráfico: Periodistas Bajo Riesgo", que se celebró el jueves y viernes en la que participaron profesionales de Estados Unidos, México y Colombia, entre otros países.
Una de las medidas propuestas por la SIP es "que los crímenes contra periodistas sean tipificados como delitos federales o puedan ser objeto de cambios de jurisdicción hacia instancias especiales para garantizar la mayor diafanidad en los juicios y evitar que estos delitos queden impunes".