En 28, 088 alumnos de tercero, sexto, noveno y duodécimo grado de 514 centros educativos del país, se evidenció que el español es una piedra en el zapato.
"Los promedios no alcanzan el nivel aceptable (60) en las asignaturas fundamentales (español, ciencias naturales, ciencias sociales y matemáticas) ", señala el estudio consultado por Panamá América.
Al sumar los resultados de tercero, sexto, noveno y duodécimo para obtener un promedio global, se observa que éste es de apenas 45.
Pero, el dirigente magisterial, Luis López, tiene una explicación lógica para el fenómeno: "La mayoría de los jóvenes no sabe hablar, escribir e interpretar correctamente el español".
Reconoce que a duras penas podrán hacer frente al reto de hablar dos idiomas, aunque lo no descarta. Cree que el mecanismo ideal es capacitar a quienes ya están en el sistema.
López está seguro que sus colegas ya caminan por el rumbo indicado. Sin embargo, el estudio, que preparó el Consejo Nacional de Educación compuesto por más de 10 organizaciones, revela lo contrario.
"Muy pocos docentes tienen el hábito de la buena lectura, fuente insustituible de cultura y conocimientos, por lo tanto, no están en condiciones de inculcar ese hábito en los estudiantes", señala el documento.
Para lograr la meta se deben transformar los planes de estudio, porque "cada vez serán mayores las exigencias", según Elisa Ríos, directora de Evaluación Educativa del MEDUCA.
El presupuesto destinado al sector el año pasado fue de B/. 809 millones 482 mil 200, que representa el 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB) y cerca del 13% del presupuesto nacional.