El Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI, por sus siglas en inglés) acaba de publicar el libro en inglés Naturalistas en el Istmo de Panamá: "Cien años de historia natural sobre el puente biológico de las América", por el sociólogo del STRI, Stanley Heckadon Moreno, Director de Divulgación y Programas Públicos.
El libro compila artículos publicados en el suplemento "Épocas", que describen la historia natural del Istmo de acuerdo a naturalistas durante los siglos XIX y XX.
De acuerdo con el Director de STRI, Ira Rubinoff, "El libro, no es solamente una valiosa contribución a nuestro conocimiento de las ciencias naturales de esta estratégica región tropical, sino que presenta un bosquejo del principio de la historia de STRI y de otros centros de investigación muy importantes que trabajaron en Panamá".
Un estudio realizado por Francisco Rivas Ríos, de Empresas Ambientales Gatún, señala que es necesario crear una cultura de reciclaje que implique un proceso para la correcta disposición de los desechos, ya que los denominados "piedreros" que se dedican a la recolección de estos materiales, realizan su labor rompiendo las bolsas de desechos depositadas en las aceras que son recogidas por la DIMAUD.
El estudio señala que un trabajador de la calle podría generar ingresos mensuales entre 120 y 170 dólares. Los empleados de la DIMAUD, REVISALUD y CREDESOL, también forman parte de la cadena de reciclaje, ya que separan materiales de reciclaje que encuentran entre los desechos que recogen a lo largo de sus rutas y los venden.
Para estos trabajadores la actividad es muy rentable y significa para ellos un ingreso adicional. Además, como realizan la recuperación durante la etapa de recolección, tienen la oportunidad de apropiarse de los mejores materiales. Según el estudio, un camión compactador estaría generando mensualmente, entre 255 y 382 balboas, lo que equivale aproximadamente al salario mínimo de un recolector municipal.
También distintas empresas del sector bancario, comercial e industrial realizan la recuperación y venta de sus desechos o autorizan a sus empleados a realizar esta labor. Generalmente los ingresos generados en esta actividad son compartidos o entregados en su totalidad a los trabajadores que realizan la labor, también se destinan al financiamiento de actividades sociales de los empleados.
En un esfuerzo por controlar la generación de desechos sólidos en la ciudad capital, a través de un plan de manejo efectivo y concertado que beneficie de los ciudadanos, la DIMAUD inició en agosto de 2001, un proyecto para recuperar desechos reutilizables a través del reciclaje.
En el 2003 en el corregimiento de Juan Díaz se inició un plan piloto de educación ambiental y separación de desechos en la escuela Camen Solé B., y en la barriada San Pedro No.1 y 2. También se plica un programa de reciclaje en 15 centros educativos denominado "Cumple tu Papel" y se extendió a Betania y San Felipe.
A juicio de Sáenz, no sólo le corresponde al gobierno actuar, "el sector privado debe asumir su responsabilidad por la cantidad de envases que ingresan en el flujo de desechos transfiriendo un costo probado a uno social".
Frente a esta situación los estudios hechos plantean un programa sustentable por medio de la formación de la capacidad institucional, la promoción, reducción, re-uso y reciclaje de desechos por medio de la educación que contribuya a la conservación ambiental.
Para que el programa camine se debe iniciar en los niños y básicamente en primaria de forma que se vaya creando una cultura y de esta manera en un periodo no muy largo se este preparado para enfrentar estas responsabilidades, entonces allí poder pensar en la separación en la fuente.
Para el director de la DIMAUD lo único que hace es convertirse en un agente promotor del reciclaje ya que el negocio debe ser de la empresa privada.