La legisladora Teresita de Arias afirmó ayer que el asesinato de Beatriz Rivas, quien laboraba en la Fundación de la Mujer (FUNDAMUJER) es un llamado de atención a toda la sociedad panameña que debe convertirse en protectora de las víctimas de la violencia intrafamiliar.
Mencionó que un grupo de mujeres y hombres sensatos van a realizar una gran concentración el próximo lunes, Día Internacional contra la Violencia intrafamiliar, en la Plaza Cinco de Mayo para luego marchar a la Asamblea Legislativa en apoyo a la ley de la paternidad responsable, el acoso sexual y en contra del incremento de la edad de jubilación para las mujeres.
La legisladora Arias recordó Rivas fue víctima de una agresión de su marido quien hace más de diez anos la roció con combustible en el rostro y otras partes del cuerpo a las cuales posteriormente les prendió fuego.
Indicó que a Rivas le había tomado más de doce anos superar esta primera experiencia, hasta que pudo empezar a rehacer su vida y que ahora cuando parecía que lo había logrado pierde la vida en manos de su nuevo compañero quien le propinó más de treinta puñaladas.
Arias dijo que Rivas después de doce anos aceptó brindar su testimonio a un programa de televisión que trató el pasado miércoles el tema de la violencia intrafamiliar, se grabó un reportaje que no pudo ser pasado porque antes de la fecha programada se difundió la noticia del asesinato.
Manifestó que ahora sólo queda hacerse la pregunta de qué falló? En el mundo de apoyo legal, personal, familiar, el vecindario y las autoridades que no pudieron impedir que esta mujer, que trabajaba en FUNDAMUJER, hubiese muerto de esa forma.
Se pregunta dónde estaban los vecinos, sus demás familiares y todos los que escucharon los gritos de esta mujer que se defendía de un ataque brutal de un hombre que le propinó 33 puñaladas.
Hizo un llamado a todas las mujeres que deben saber que hay mecanismos legales para evitar la violencia intrafamiliar, deben estar conscientes de que eso es un delito que es sancionado y se permite, sobre la base de la Ley 38 el establecimiento de medidas que impiden al agresor acercarse al sitio de trabajo o la vivienda de la posible víctima, incluso se puede ordenar la detención preventiva. Todos los miembros de la sociedad panameña deben sentirse involucrados en la protección de las víctimas de la violencia.