La legisladora darienita, Haydée Milanés de Lay solicitó a los miembros del Partido Revolucionario Democrático (PRD) que no se obsesionen con el poder y acepten con madurez y seriedad política su triunfo en las pasadas elecciones generales de mayo.
Aclaró que muchas de sus declaraciones han sido mal interpretadas para hacerle daño, pues no ha solicitado la suspensión de la investigación que adelanta el fiscal electoral Gerardo Solís en su contra por supuesto delito electoral, ni tampoco amenazó al Organo Legislativo con destapar un escándalo si le quitan la curul.
Milanés de Lay en una carta abierta a la ciudadanía, jura ante Dios que lo solicitado al pleno de la Asamblea fue un llamado de equidad e imparcialidad del fiscal electoral y al PRD en las investigaciones que tienen una muestra de parcialidad con su contraparte.
"Conozco y acepto la facultad del señor fiscal de perseguir el delito, lo que no puedo aceptar por dignidad y derecho es su parcialidad manifiesta que es una amenaza, porque todo funcionario de instrucción tiene que ser imparcial y asumir la presunción de inocencia hasta tanto se demuestren lo contrario", aseguró.
Algo en el que si fue clara, es que no desea retornar por nada del mundo a Colombia... "no sueño regresar, sino me echan no regreso".
En estos momentos se dedica a lavar y cocinar, a pesar que es refugiada no la dejan trabajar sino ya estuviera establecida.
Ana María como muchos otros refugiados, no ha podido obtener su carné de refugiada, pues no tiene los recursos para viajar a Panamá y que la Oficina Nacional Para la Atención de los Refugiados (ONPAR) le entrege la identificación.
Para Gonzálo Vargas Llosa, representante en Panamá del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), en estos momentos lo más importante es lograr una mayor estabilidad legal para estas personas.
"Este régimen fue diseñado para una estadía muy corta de dos meses, pero en la práctica están desde hace varios años, el problema es que el estatus limita a los colombianos, ya que no tienen libertad de movimiento y posibilidad de trabajar, por lo que hay un desfase entre la protección temporal y la realidad que los ha obligado a quedarse muchos años", sostuvo Vargas Llosa.
Actualmente ACNUR colabora con el Vicariato del Darién en la realización de granjas sostenibles, en donde efectúan una agricultura orgánica y trabajan varias familias desplazadas para su subsistencia.