Preocupadas se encuentran las personas que residen cerca de la corregiduría de Guadalupe, en La Chorrera.
Alegan que esta dependencia municipal no ha limpiado el lote baldío que está a pocos metros de su sede y cuyo herbazal se ha tomado la acera que antes era usada por los niños.
Maximino Vargas, lugareño, señaló que el lote está lleno de alimañas y es guarida de antisociales que ponen en peligro la seguridad de los que por allí transitan, y las autoridades no toman cartas en el asunto.