Mientras sus directivos intentan convencer a los convencionales de las bondades del proyecto, varias de sus "figuras" hacen lo mismo pero en dirección contraria.
Este tipo de contraste ha generado muchas expectativas entre los más de 58, 935 "solidarios" que esperan mañana el desenlace de esta historia cuando se realice la Convención Nacional Extraordinaria.
Aunque la idea de unificar fuerzas no es nueva porque los primeros intentos se dieron en 1998, los diputados Abraham Martínez, José Luis Fábrega, José Muñoz y Mireya Lasso pegaron el "grito al cielo" cuando el tema volvió a la palestra pública el año pasado.
Fue tanta la decepción de éstos que renunciaron al colectivo esta semana junto a cientos de seguidores, pues comparan el proyecto con la unión entre dos consorcios comerciales donde el objetivo final es el "negocio".
"Se esperan despidos en masas y por qué no hasta renuncias como suele suceder con las fusiones empresariales", dijo en tono irónico el diputado Martínez, uno de los mayores críticos del proyecto. El presidente del partido Solidaridad, José Raúl Mulino, piensa en el fortalecimiento del colectivo. Sus cálculos matemáticos indican que serían la tercera fuerza electoral del país con un total 124, 629 adherentes.
Hasta el momento, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) es el colectivo con mayor cantidad de miembros 461, 841, seguidamente del Partido Panameñista con 189, 806 inscritos.
Precisamente, ésto último es lo que preocupa al diputado Martínez que advirtió que lo único que le falta a Mulino es inscribir al nuevo colectivo como una "sociedad anónima", toda vez que "piensa que la agrupación es de su propiedad".
Por su parte, el hasta ayer presidente de la Convención, Pastor Falconett, insistió en que los documentos de la fusión aún se desconocen pese a que Mulino se comprometió a enfrentar con argumentos cualquier expresión de rechazo a la propuesta.
"Esto no lo ha cumplido este señor (Mulino) y mañana es la actividad", sostuvo Falconett. Aunque el conflicto se da con mayor fuerza a lo interno de Solidaridad, el presidente del Partido Liberal Nacional, Aníbal Galindo, tiene un enfoque particular del tema. Indicó que la fusión es "políticamente institucional y no personalista" como se ha querido tergiversar. "Este es un proceso democrático que no se hizo para acomodar a nadie", agregó; al tiempo que anunció que la Convención de su partido para definir el tema será el domingo 23 de julio.
Es tanto el entusiasmo de los directivos de ambos colectivos por lograr la fusión, que ya han confeccionado el nuevo estatuto, la bandera, la declaración de principios y el programa de gobierno.