Por terrible que suene, es así como piensan muchos jóvenes que realizan regatas por "pura adrenalina". Un joven chorrerano al que llamaremos Jorge, pues prefirió no revelar su identidad, es uno de ellos.
Tiene 21 años y dos dedicados "a correr". Jorge calcula que en el área oeste hay por lo menos 30 corredores, cuyas edades oscilan entre 18 y 37 años.
Sus palabras son tajantes. "Es por gusto que la policía haga operativos porque las regatas no van a acabar , porque si a los carros les eliminan las modificaciones que se ven, se vuelve a la vieja escuela: abrir motor, introducirle pistones más grandes, comprarle árboles de leva, rebajar cabezote".
Jorge dice además que las autoridades del tránsito no tienen carros que puedan detener a los corredores.
Y es que las especificaciones de fábrica no son garantía de que no habrá cambios, asegura Jorge, quien indica que "acá se arreglan". Como ejemplo habló de un tope de velocidad de hasta 180 kilómetros por hora, "me compro una computadora y bloqueo ese número, adquiriendo mayor velocidad y hasta aumento los caballos de fuerza".
En el distrito de La Chorrera hay incluso un área determinada para las competencias. Comprende, según Jorge, desde antes de la entrada a la autopista a la altura de la
Distribuidora Coca Cola hasta el llamado puente verde ubicado a la altura de la Iglesia de los Altos de San Francisco, en donde han marcado una distancia de 400 metros.
Otro sector elegido es desde la Coca Cola, hasta la "Y" de Guadalupe en donde hacen un giro en "U" y retornan nuevamente al lugar inicial. "Hay gente de Panamá
y de Vista Alegre que están llegando a correr en La Chorrera", dijo Jorge a El Panamá América.
El no teme a la muerte y no dudo en señalarlo. "No me preocupan los riesgos porque hasta cruzando la calle te puede matar un carro... es cuestión de adrenalina".
Jack Gazal, quien perdió la vida este domingo justamente por una regata en la Calle, era conocido de Jorge.
El entrevistado dijo que Gazal había corrido hace unos 15 días en una competencia en Chame, en donde estrenó el primer Nissan 350-Z al que se le incorporó "el kid de turbo", logrando llegar en los primeros lugares.