Don Milciades por casi muere de un infarto a consecuencia del susto que le causó recibir la factura eléctrica de este mes por B/ 40, cuando mensualmente pagaba B/ 25.76 por el consumo de energía en su residencia.
El aumento repentino del recibo de Don Milciades es por la "cláusula de combustible", que consiste en la diferencia del costo real de combustible y el que está previsto en la tarifa básica, repartido entre la cantidad de kilovatios hora consumidos.
Las empresas Elektra Noreste y Unión Fenosa ajustan cada mes el promedio de esa diferencia correspondiente a dos y tres meses atrás, luego de un acuerdo con la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP).
Anteriormente, esto era aprobado cada seis meses por la ASEP a partir de los informes presentados por las empresas, pero el impacto era tan alto que se convertía en causa de conflictos y suspicacias.
Este ajuste tarifario no guarda relación con el aumento previsto para el próximo mes porque está basado en el pronóstico del costo del combustible para cada semestre en particular.
Víctor Urrutia, director de la ASEP, aseguró que "si el costo del combustible resulta diferente, el ajuste mensual recoge esa variación que puede ser hacia arriba o hacia abajo".
En el detalle de la factura debe aparecer el monto a pagar por la cláusula de combustible separado, para conocer cuánto se está pagando en este concepto.
Otro golpe.
Don Milciades, al igual que muchos panameños, no se repone de estos ajustes cuando la ASEP anunció otro aumento para el próximo mes.
Aun cuando no se sabe con certeza de cuánto será ese aumento, las autoridades admiten que será considerable.
Lo que sí confirmó Urrutia fue que el Gobierno subsidiará nuevamente a todos los clientes que facturan menos de 500 kilovatios hora al mes.
Las autoridades justifican el alza argumentando que las hidroeléctricas han tenido que cumplir sus contratos pactados mediante licitación con las empresas de distribución, comprando energía de las termoeléctricas.
Falta agua.
Esta situación se da porque no ha habido suficiente agua en los lagos para producir la energía que las hidroeléctricas se comprometieron a suplir.
Debido a que las plantas termoeléctricas no suplen el 100% de la demanda sino solo el 39%; y las hidroeléctricas no han podido suplir el 61% que deberían, entonces se ha tenido que contratar mucha más energía en el mercado ocasional donde el costo del MW alcanza los B/ 800.
Esto significa que se está dependiendo más de las termoeléctricas y por ello, el recibo de Don Milciades aumentó.
Crisis actual.
Debido a las fuertes lluvias ocurridas en los últimos días, los lagos Bayano y Fortuna registran aumento en sus niveles de agua. Por tal situación, la Comisión de Ahorro Energético se reunirá hoy con el Ejecutivo para evaluar el restablecimiento del horario en el sector público, el cual había sido recortado a seis horas por la crisis energética.