“Yo soy una hormiguita frente a un monstruo; una golondrina que no hace verano”, fue la respuesta que dio la directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Lourdes Castillo Murillo, luego de que el fiscalizador general desestimara sus acusaciones sobre supuestas injerencias del administrador Jorge Luis Quijano en la aprobación de un proyecto.
Castillo Murillo manifestó que le mandó una carta al fiscalizador general de la ACP, el pasado 29 de agosto, en el que le expuso las razones que la llevaron a realizar dicha denuncia, de la cual espera respuesta.
Consciente de que la decisión del fiscalizador es inapelable, la directiva deja este tema “en manos de Dios”, ya que con el poder no se puede pelear.
“Ellos tienen todo el poder; yo puedo decir misa, pero lo que yo diga, ellos lo pueden manipular”, reconoció.
Lourdes Castillo Murillo denunció a inicios del pasado mes de agosto, una injerencia del Órgano Legislativo en la ACP, señalando directamente al diputado panameñista, Adolfo “Beby” Valderrama, de llamar constantemente para pedir favores.
La integrante de la junta directiva indicó que la junta directiva hizo una reunión urgente, a petición de Valderrama, porque solicitó una compatibilidad (hacer negocios con la ACP) y quería que fuera aprobado por el Comité de Compatibilidad.
El proyecto es una planta de tratamiento de aguas oleosas y residuales, en Rodman, detrás de la que estaría la empresa Blackwater.
“No tengo idea de lo que quiere hacer, pero ha estado presionando y se lo van a conceder. Por donde tú lo veas, el tráfico de influencia es corrupción”, manifestó en ese entonces la directiva de la ACP.
“Yo estoy tranquila con mi conciencia y con Dios”, concluyó diciendo Castillo Murillo.