La Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA) rechazó mediante un comunicado el acuerdo No. 35 del 4 de abril de 2000, emitido por el Consejo Municipal, sobre el tratamiento de aguas residuales, porque según indican, no se ajusta a un proceso técnico y normativo que brinde solución integral al problema.
Mediante el acuerdo, el Consejo capitalino autorizó a la Dirección de Obras y Construcciones Municipales exigir a las urbanizaciones, edificios, residencias, hospitales, centros de comercio e industrias, la instalación de plantas procesadores de aguas servidas como requerimiento para obtener el permiso de construcción y exonera del impuesto de edificación a quienes las instalen.
El comunicado señala que una decisión como la aplicada por el Consejo, debe consultarse con los sectores involucrados en la solución de la contaminación, en especial con los especialistas de la SPIA.
Además solicitan al Ministerio de Salud (MINSA), constituir una comisión integrada por entidades gubernamentales como la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ministerio de Vivienda (MIVI), Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) y las universidades, para que busquen una solución efectiva a la contaminación de ríos y quebradas que vierten sus aguas sobre la Bahía de Panamá.
El comunicado de la SPIA demanda de manera urgente a las empresas gubernamentales que apliquen las legislaciones existentes para mitigar el impacto del problema de las aguas residuales a la salud pública y al medio ambiente.
Además indican que el IDAAN no está en condiciones de asumir la instalación de plantas de tratamiento de aguas servidas ante el incumplimiento de terceros, como lo establece el Acuerdo Municipal.
La organización señala que las causas de la contaminación por aguas servidas del área metropolitana no se circunscriben exclusivamente al distrito de Panamá, sino que abarca también al de San Miguelito, ya que los ríos y quebradas que atraviesan la capital se extienden también a este sector.
Según los solicitantes, esta condición exige que el problema de las aguas residuales y sus efectos contaminantes en el área metropolitana se le dé una solución que abarque a ambos distritos.
También señalan que debe tomarse en cuenta el Plan de Desarrollo Urbano de las ¡reas Metropolitanas del Pacífico y el Atlántico, estructurado por el MIVI, el cual establece una serie de medidas en torno al manejo de aguas residuales planificado hasta el 2020.
Hace dos días la presidenta Mireya Moscoso se comprometió en sanear la Bahía de Panamá, con la presentación de los tres reglamentos de la Ley No. 41 del 1 de julio de 1998, que creó a la ANAM.
Moscoso señaló que los programas de conservación del ambiente se han destinado gran cantidad de recursos donde se contempla el anhelado proyecto de saneamiento.