La Embajada de Estados Unidos activó una bandera roja en 2009 sobre las operaciones de la Unidad de Análisis Financiero (UAF) panameña, cuando uno de los casos más grandes de supuesto lavado de dinero no fue detectado desde sus inicios.
La ex embajadora estadounidense, Barbara Stephenson, reportó a Washington que la Unidad de Análisis Financiero (UAF) panameña “fracasó” al no activar una alerta cuando el colombiano David Murcia Guzmán trasladó a Panamá parte de sus operaciones “inusuales”.
Se trató de las operaciones de la empresa DMG, presidida por Murcia, que operaba como un sistema de pirámide para la captación de dineros en Colombia y Panamá.
Stephenson detalló en el cable diplomático del 8 de enero de 2009, filtrado a Wikileaks, que el banco que atendía las cuentas de Murcia, el Multibank, reportó “debidamente” transacciones por un total de 1.23 millones de dólares desde finales de 2006.
Pero “fue la UAF la que no suministró esta información a la Procuraduría General como se lo exige la ley”, dijo Stephenson señalando que la credibilidad y eficacia de la institución eran cruciales en la lucha contra el lavado de dinero.
La ex embajadora señaló que trató el tema con el entonces canciller panameño, Samuel Lewis Navarro, y según ella el funcionario estuvo de acuerdo con sus comentarios.
Lewis Navarro solo dijo –según el cable– que el Gobierno necesitaba unificar todas las medidas financieras regulatorias, para presentar “una sola de manera clara”.
Stephenson detalló en su informe que el mensaje que le dejó a Lewis Navarro era un indicador fuerte de los intereses de Estados Unidos en garantizar que la UAF pueda actuar como un socio de la agencia FINCEN (Red de instituciones de cumplimiento contra crímenes financieros del Departamento del Tesoro) y de otras unidades de análisis financiero.
Pero el jefe de la UAF, durante de la administración de Martín Torrijos, Amado Barahona, discrepó ayer con el informe de la Embajada de Estados Unidos sobre el desempeño de la UAF en el caso Murcia.
“Esa es una percepción de ella [Stephenson]. Lo cierto es que en ese momento no existía ninguna bandera roja en Colombia ni en Estados Unidos, contra David Murcia. De dónde podíamos agarrarnos”, comentó Barahona.
Sin embargo, aceptó que siempre hay carencias o necesidades cuando una institución se dedica a combatir el crimen organizado, “porque ellos siempre buscan estar un paso más adelante”.
Recordó que, cuando ya se notificó a Panamá del caso Murcia, la UAF envió todos los reportes al Ministerio Público, “y hasta me tocó ir a declarar”.
En Colombia, Murcia ya fue condenado a 30 años y ocho meses de prisión por el delito de estafa, y ahora enfrenta cargos en Estados Unidos por el delito de lavado de dinero del narcotráfico, de lo cual se declaró inocente.
En Panamá se le suspendieron los cargos por blanqueo de capitales.