“El incremento de los hechos delictivos obedece a que el Gobierno del presidente Martín Torrijos nunca tuvo clara la problemática de la seguridad y, lamentablemente, actuó durante toda su gestión con improvisaciones.
Su mandato fracasó porque nunca entendió el problema de la seguridad pública, nunca logró hacer un plan que verdaderamente enfrentara el tema de la delincuencia.
La designación del primer director de la Policía Nacional, que fue prácticamente hecha el mismo día de la toma de posesión del presidente, indica que no hizo nada en concreto, ni bien planificado en el tema de seguridad.
Se trató de decisiones forzadas, lo mismo sucedió con la designación de los cuatro ministros de Gobierno y Justicia.
Además, de la decisión de desaparecer la Policía Técnica Judicial e incorporarla a la Policía Nacional sin haber resuelto a lo interno de esta institución el problema de la corrupción”.