A Calixto Vergara no le ha ido bien en los últimos sorteos. Se jugó la quincena y algo más y eso no es todo, le tocó comprar los "casados" porque los "bajitos" no los venden solos.
El acude cada miércoles y domingos a los billeteros de la Gran Terminal de Albrook para buscar la fecha de los nietos y siempre le pasa lo mismo. Y es que si no son "casados" van con "one - two".
¿Cuántos más conoce usted?. El gusto por la lotería es similar al propio placer por la comida criolla. Los billetes son, dicho en buen panameño, como la "carne en palito", están en cada esquina.
Sobre aquello de los "casados", parece haber poco que hacer. Son miles los panameños que recorren tablero tras tablero buscando los "solteros" y el asunto ha llegado a tanto, que suelen verse los letreros en los que se anuncia aquello de "solteritos y a la venta".
La justificación, según algunos, es que la medida incrementa las ventas de los números altos y los billetes, que generalmente no tienen salida. Al panameño le gustan las fechas y los "bajitos".
Pero, ¡ojo!, no te ocurra como a "Manuel". El último domingo que recuerda, aquel funesto día de la extraordinaria, se dirigió como cada fin de semana a buscar los suyos y resultó que se fue en el gusto. La compra entre "solteros" y "casados" anduvo por el orden de los B/. 50, mientras que "Laura" una chica joven que invierte gran parte de su sueldo en "la esperanza del pobre", ese mismo día invirtió no menos del 25% de su decimotercero.
Sucede que en esto de la lotería la creatividad juega un papel impensable. Ya no sólo los "casados" están haciendo de las suyas, sino también las "casas grandes" que se han multiplicado tanto como los "diablos rojos" en mal estado atravesando el cruce de San Miguelito.
Sin embargo, no son nada nuevo. Las autoridades de la Lotería Nacional de Beneficencia (LNB) acepta las "casas grandes" como una competencia, aunque aduce que el verdadero problema es que "trabajan para beneficio único".
Pero, los panameños las miran diferente. Las "casas grandes" son el mal necesario porque cuando no hay o sólo hay "casados", es cuestión de levantar el teléfono y de seguro alguna vecina o un amigo conoce algún vendedor "clandestino".
Las autoridades de la LNB también han hecho el llamado para que la persona denuncie esas ventas de "casados" y hasta las "casas grandes".
En esos casos, lo primero que se hará es un llamado de atención verbal, la segunda vez se le suspenderá el sorteo y una tercera, llevará a la eliminación de la libreta.
No obstante, las denuncias de los compradores existen desde hace varios años y son pocas las administraciones de la Lotería Nacional que toman medidas contra estas prácticas de los billeteros.
La LNB implementará el uso de carnés de identificación con el número del billetero en grande, el que será de uso obligatorio, de manera tal que el comprador que se siente afectado pueda hacer su respectiva denuncia.
Por otro lado, los asiduos compradores de lotería utilizan varios recursos, como las famosas pirámides, para tratar de ganar en los sorteos.
Las pirámides son calculadas tomando en cuenta los números que salieron premiados en el sorteo anterior y son publicadas en varios medios.