Por segundo año consecutivo los números de suicidios entre los soldados del ejercito Estados Unidos han alcanzado cifras récord.
Según el informe presentado por el ejercito estadounidense, 143 fueron los decesos de soldados en servicio durante el 2008, de estos 128 han sido confirmados como suicidios y otros 15 aún son investigados.
Aunque los oficiales del ejercito aseguran que no existe un factor único que explique el aumento de los suicidios, el general Peter Chiarelli, vice comandante del ejercito, no duda que éstos se deban al estrés que viven los soldados y sus familias, ante la extensión de los despliegues en la zona de de combate y el alto ritmo de las operaciones.
El mismo informe detalla que un 35% de los soldados que se suicidaron no habían sido desplegados antes, otro 35% se mataron luego de ser enviados al combate, en la mayoría de los casos un año después de volver a sus bases.
En 2007 se suicidaron 115 de sus soldados activos, 32 de ellos se quitaron la vida en su primera misión en zona de combate en Afganistán o Irak.
Ante la tendencia el ejercito estadounidense ha incrementado los programas de prevención de suicidios.