LA SUPERVISORA de la Dirección Regional de Educación de Panamá Oeste, Edith Navarro, fue la persona que entregó al Panamá América el diploma fraudulento de Bachiller en Ciencias a cambio de B/.300.
Navarro efectuó toda la negociación con el equipo que este diario conformó para investigar la venta de diplomas del Colegio Laboral María Auxiliadora, de Chame.
El primer contacto con la funcionaria (que dijo tener 28 años de servicio en el Ministerio de Educación) se hizo vía celular. El número de Navarro fue proporcionado a este diario por otro muchacho que aseguró que había comprado un diploma en B/.300.
A la primera llamada la supervisora confirmó que podía proporcionar el documento y los créditos con los sellos oficiales del Ministerio de Educación, pero que había que adelantarle B/.150 para iniciar los trámites.
Desde la primera conversación vía telefónica (de unas diez que se registraron) pasó cerca de un mes, en los cuales la funcionaria se reunió en dos ocasiones con el equipo del Panamá América, compuesto por un joven taxista contactado por este diario para solicitar el diploma y un periodista que se hizo pasar como su primo.
Las dos reuniones fueron en La Chorrera, la primera en la principal avenida comercial y la segunda afuera de la propia Dirección Regional de Educación de Panamá Oeste. En ambas ocasiones se pagaron B/.150. En la segunda reunión se entregó el diploma y los créditos, debidamente autenticados.
Las repercusiones de este hecho no terminan aún. Los documentos recibidos por el taxista sirvieron para que éste se pre inscribiera en la Universidad de Panamá (UP) para el año lectivo 2006. El falso bachiller fue citado para efectuar en los próximos días la prueba psicológica exigida.
Con una apariencia muy interesada, el supuesto graduado se apersonó a la UP para realizar los trámites necesarios que requiere un estudiante de pre ingreso en este centro de estudios. Sólo le solicitaron B/. 10.00, dos copias de la cédula y dos fotos carné.
Posteriormente, subió las escaleras hasta el Departamento de Contabilidad en la Rectoría para pagar el dinero y de inmediato recibió un recibo que lo autoriza a realizar la primera prueba.
Hay que mencionar que en la UP el diploma de secundaria es solicitado luego que el estudiante aprueba todos los exámenes académicos requeridos por la institución.
¿Pero está la Universidad en capacidad de detectar a un estudiante que intente ingresar a la institución con un diploma fraudulento? La respuesta la brinda el propio rector Gustavo García de Paredes. "Eso es muy difícil de detectar, porque esos certificados traen todas las condiciones de cualquier título original", reconoció.