De manera sorpresiva se reveló ayer un supuesto acuerdo que existía entre los presidentes Ricardo Martinelli y su homólogo de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, para reformar el Código Minero.
La agencia internacional de noticias EFEcitó en marzo pasado a Martinelli afirmando que "nos decía el presidente de Corea del Sur (Lee Myung-Bak) que cambiemos la ley. Con mucho gusto la cambiamos, quiero que el Gobierno coreano, con inversionistas canadienses, estadounidenses y de la bolsa de valores inviertan en una empresa minera aquí".
Este martes, un año después de la entrevista con EFE, ese supuesto pacto entre mandatarios quedó en evidencia cuando Myung-Bak reveló que Martinelli lo llamó vía telefónica para informarle de la aprobación de las reformas, que introducen la posibilidad de que otros países, por medio de sociedades anónimas mixtas, participen en proyectos de explotación minera.
Las declaraciones de Myung-Bak fueron divulgadas por la casa presidencial de ese país y reproducidas a través de noticias que le dieron la vuelta al mundo.
Ante estas revelaciones, Martinelli canceló ayer su participación a dos actos oficiales y en horas de la tarde, a través de un comunicado que no desmiente la posición oficial surcoreana, el gobierno se limitó a decir que el interés de ese país es en un tratado bilateral y la construcción de infraestructuras.
Por:
Ereida Prieto-Berreiro