Nación

Surgen dudas por muerte de niños


Tres de nueve niños internados en la Sala de Neumología del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social (CSS), presentaron complicaciones luego de su hospitalización, y dos murieron. Familiares de Joshua Gill y Emilio Batista, ambos de un año de edad, y quienes fallecieron en esa sala esta semana, exigen una explicación a las autoridades médicas de la CSS, pues consideran que se está escondiendo la causa real del deceso, que a su juicio fue provocado por una bacteria nosocomial.
Gladys y José Gill, padres de Joshua, así como Amy y Emilio Batista, padres de Emilio, aseguran que en el hospital los médicos les hablaron siempre de una bacteria nosocomial y ahora lo niegan. Por otra parte, los Gill sustentan su tesis en el certificado de defunción que especifica como causa de la muerte una infección por la bacteria pseudomona ("sepsis por pseudomona y "neumonía bilateral"), pero su hijo ingresó por una crisis asmática.
En tanto, en el certificado de defunción de Emilio se especifica como causa del fallecimiento "choque séptico" y neumonía bilateral, si bien no especifica si la misma bacteria provocó la sepsis. El Panamá América trató de localizar a Juan Jované, director de la CSS, pero no contestó su celular.
Joshua Gill vivió exactamente un año y seis días. Era asmático, pero esa no fue la causa de su deceso. Su certificado de defunción indica que fue una bacteria: pseudomona. "Neumonía bilateral y sepsis por pseudomona", causaron su muerte.
El pequeño Joshua, según sus padres, no llegó con esa bacteria a la sala de Neumología del Complejo Hospitalario Metropolitano de la Caja de Seguro Social, sino que la adquirió allí.
Lo mismo ocurrió con otro infante, de un año y 25 días de nacido: Emilio Batista, quien murió luego de haber entrado a la sala el lunes 11 de junio por una agitación. Antes de eso estuvo tres días en Urgencia Pediátrica. Ambos niños compartieron un denominador común: Cumplieron su primer año en la sala y también la vida se les escapó allí.
Gladys de Gill, madre de Joshua, asegura que en el hospital se le dijo que la causa de la infección en los pulmones de su niño fue una bacteria nosocomial llamada pseudomona.
Una crisis asmática más de las que había padecido con anterioridad, hizo llegar a Joshua a la sala de urgencias el 4 de junio y al día siguiente, a la de Neumología, en el quinto piso de la Especializada.
Allí estuvo hasta el 17 de junio en la cama 104, cuando se complicó su estado de salud. Pasó a Cuidados Intensivos donde falleció. También estaban en Neumología Emilio Batista, en la cama 109 y César Adames, de nueve meses y quien está en estado delicado, en la 102.
El primero que se complicó fue Emilio Batista, informó Gladys de Gill. Luego Joshua el miércoles 19, cuando cumplía un año de edad. Ese día presentó fiebre alta y escalofríos. Se le hizo una broncoscopía. Murió el martes 25 de junio, después que su estado de salud empeoró tanto que recibió tratamiento de diálisis. Emilio falleció el 26.
"Yo lo único que quisiera es que si hay una bacteria nosocomial, que desinfecten esa sala, porque yo no quiero que ninguna madre pase lo que nosotros estamos pasando", resalta Gladys.
Está en desacuerdo con los médicos cuando dicen que la bacteria fue llevada de la casa, toda vez que Joshua no presentaba fiebre ni escalofríos mientras estuvo los primeros 15 días hospitalizado en Neumología. Tampoco su otra hija presenta ningún problema de salud. Esta familia reside en el área de El Martillo, en San Miguelito.
"Mi niño entró con una bronquitis y con una agitación el sábado 8 de junio al Cuarto de Urgencia. El lunes, 10 de junio, fue trasladado a la sala de Neumología. El viernes 14 le dijeron que le darían salida, porque estaba muy bien". Así habla su madre, Amy Guerra.
Pero el sábado, sus padres le notaron una recaída y un decaimiento. Llamaron a los médicos y éstos, después de un análisis de sangre, les dijeron que todo estaba bien. El lunes siguiente, 17 de junio, Emilio fue dado de alta, pero su destino no era quedarse en casa, porque esa misma tarde fue recluido nuevamente, esta vez en la sala de Cuidados Intensivos. Cuando se le dio la salida, el niño no se veía saludable, según informan sus padres.
Se llegó el 26 de junio y esa madrugada, a las 5:00 a.m. se recibió una llamada del hospital en el hogar de Amy y Emilio Batista, para informar que "la bacteria no permitía que el cuerpo asimilara los medicamentos". En otras palabras: se les habló claramente de la existencia de una bacteria en el organismo del pequeño Emilio, de la que anteriormente no se les había hablado.
"En lo cual yo estuve allí (en la sala de Neumología) nunca hicieron limpieza, ahora sí la hicieron y a los niños que estaban en Neumología les dieron salida a todos y comenzaron la limpieza", manifiesta Amy, como para reafirmar por qué está convencida de que su pequeño adquirió la bacteria en el hospital y las autoridades médicas no quieren reconocerlo.
En el certificado de defunción aparece que el niño murió por un "choque séptico" y neumonía bilateral. Ni los padres de Joshua ni los de Emilio aceptaron una autopsia porque no confiaban en lo que los forenses incluirían en el diagnóstico, tomando en cuenta que "parecen querer ocultar a toda costa la existencia de una bacteria en la sala".
En el caso de Emilio, los padres consideran que hubo negligencia médica, por dos razones: el niño no pudo adquirir la bacteria en su casa porque él había estado recluido en el hospital durante dos meses como consecuencia de una meningitis viral. Le dieron salida el viernes 7 y regresó el sábado 8 de junio. Por otro lado, fue dado de alta un lunes 17 de junio e ingresó ese mismo día para terminar sus días en el nosocomio. Por tal razón, sus padres no creen que la bacteria la haya adquirido en su hogar. Incluso, los médicos siempre hablaron de una bacteria después de aquel 17 de junio, cuando ingresó a cuidados intensivos y se le conectó un ventilador.
La familia de Emilio, que reside en Parque Real en Mañanitas, manifiesta que la situación ha sido mal manejada y con secretismo por parte de las autoridades de la Caja de Seguro Social. Lo mismo opina la de Joshua. Ambas piden que se investigue lo que pasó, porque aún cuando se les habló de una bacteria estando en el hospital, ahora se dice ante la opinión pública que esa bacteria fue adquirida en el hogar de cada uno de los niños.
Se preguntan por qué, si se tiene esa certeza, no se hace una inspección en las casas de las víctimas o se recogen muestras de sangre de los familiares que también podrían ser afectados si la bacteria está en sus hogares. Además, en conferencia de prensa, el director médico del Complejo Hospitalario Metropolitano, José Trejos, evitó dar detalles de qué tipo de bacteria se había aislado en una de las víctimas, pero en el certificado de defunción de Joshua aparece que es la Pseudomona.
Las familias Gill y Batista fueron citadas por la oficina de la Defensoría del Asegurado, el martes 2 de julio, cuando tratarán lo relacionado con la muerte de sus hijos. Estos tres pacientes fueron atendidos por la doctora Nora Toala.
Fuente: Panamá Estudios sobre la Pobreza. Prioridades y Estrategias para la Reducción de la Pobreza. Banco Mundial 2000.


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101 años de Panamá América

 
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