En acusaciones terminó la entrega del informe a la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional que recomienda la suspensión del Proyecto de Salud Sexual y Reproductiva.
Los diputados, aunque aprobaron ayer suspender definitivamente la polémica norma, parecían sacarse "los trapos sucios".
Crispiano Adames, suplente de Franz Wever, acusó a sus colegas de preparar un informe inconsulto tras reunirse con la curia.
Consideró que se le debió dar oportunidad a todos los participantes de opinar sobre la ley.
En tanto, el presidente de la Comisión, Juvenal Martínez, contestó que no hay imposición.
Monseñor José Luis Lacunza se mostró complacido porque la norma se suspendió, ya que debía ser revisada a fondo.