Luego de cuatro horas de espera y en medio de fuertes medidas de seguridad, la reconstrucción del caso de homicidio de dos menores en la Plaza 5 de Mayo fue pospuesta debido a diferencias entre los imputados y la querella particular en el caso.
Los imputados, siete unidades de la Policía Nacional, exigieron que no participarían en la reconstrucción sin capuchas en sus rostro, al considerar que sus vidas estaban en peligro, ya que en el lugar de la reconstrucción se encontraban familiares de las víctimas.
Una fuente de la defensa de los policías asegura que este caso tiene ribetes de peligrosidad, por la supuesta relación que tenían los menores fallecidos con las pandillas.
Pablo Quintero, abogado de la familia de los menores asesinados, indicó que la solicitud de las unidades policiales no procede, debido a que solo se usan las capuchas en la reconstrucción cuando se trata de testigos protegidos.