El Ministerio de Economía y Finanzas anunció ayer que la conflictiva licitación para la concesión administrativa y operación del aeropuerto de Tocumen, prevista para el próximo 8 de julio, fue pospuesta hasta una nueva fecha que se anunciará próximamente.
De acuerdo al ministro Fernando Aramburú Porras, la decisión la tomó el mandatario Ernesto Pérez Balladares, ante una petición formulada por la presidenta electa Mireya Moscoso, a cuyo gobierno le corresponderá completar este proceso.
Reiteró que la posposición del proceso es una formalidad y no se debe a la presión de los trabajadores que reclaman una indemnización, ya que en todas las privatizaciones el gobierno ha tenido problemas con los obreros.
Afirmó que en todos los procesos en que ha habido problemas, el gobierno ha encontrado soluciones y ha procedido a la venta.
Hasta el momento, la concesión del aeropuerto se encontraba bastante adelantada y ya se había cumplido con la precalificación de siete empresas, la fase de homologación del pliego de cargos, así como la elaboración del contrato de concesión.
Según Aramburú Porras, lo más probable es que el proceso continúe sólo con las compañías que ya habían precalificado y no se acepten nuevos aspirantes.
No obstante, señaló que el nuevo gobierno tiene la potestad de cambiar el procedimiento.
Además del conflicto con los empleados, la concesión de Tocumen ha sido cuestionada por los dueños de los almacenes que operan en el terminal aéreo, quienes señalan que no se les ha informado de forma clara cuál será su situación cuando entre a funcionar el nuevo operador