Pareciera que el tiempo no incide sobre Taboga. Cuatro años después de nuestra última visita, volvimos a encontrarlo "casi" completamente igual.
La única diferencia que vimos es que, en aquel tiempo, para comer había que recurrir a los hoteles del área, pero ahora la situación es otra, tal y como advierte Irving Hernández, un tabogano que asegura que "por eso no, aquí sí hay donde comer", refiéndose a nuevas fonditas en la isla.
Pero en lo demás, la situación sigue igual. En una nueva visita de Panamá América al lugar, Ramón Zambrano, suplente del representante de Taboga explicó que entre sus principales necesidades está el agua. Esto es porque en ocasiones la procesadora se daña y el pueblo repentinamente se queda sin el líquido.
También está el elevado precio del transporte en lancha, que cuesta B/.5.00, totalizando la suma de B/.10 si se trata de ida y vuelta.
"Antes nos visitaban más turistas, ahora como que la actividad ha mermado.. No sé si será el precio del pasaje o que se necesita algo más que playa", explica un morador, quien advierte que antes el transporte costaba sólo 2 balboas.
En ese "algo más que playa" se suma el detalle de que generalmente el turista llega a Taboga, pero no encuentra qué comprar, mientras que a orillas de la playa tampoco encuentra baños ni vestidores, por lo que los visitantes tienen que recurrir a los hoteles, o en el peor de los casos, pedir el espacio prestado a algún residente.
Contrario a la ciudad, en Taboga la delincuencia no es motivo de preocupación. Sus mismos lugareños aseguran que "es un pueblo muy tranquilo". Sin embargo, puede decirse que tienen una de cal y otra de arena, porque aunque tienen centro de salud, se quedan sin médicos en las noches y fines de semana.
En ese sentido, para contrarrestar cualquier urgencia, los enfermos o heridos son trasladados a la ciudad en una lancha ambulancia, pero según los lugareños, ésto no siempre es factible.
"Se debe hacer algo para que los fines de semana haya un médico permanente o por lo menos alguien que preste los primeros auxilios", dijo Zambrano, quien advirtió que esta situación no es hipotética, pues en ocasiones, los turistas se han accidentado y no hay nadie quien los atienda.
"Eso es lamentable porque el turismo es nuestro fuerte", comentó el suplente, siendo apoyado en sus consideraciones por Hernández, quien replicó que "que en el centro de salud hay cuartos para que los médicos se hospeden, pero ellos vienen en la mañana en la lancha y por la tarde se van".
Su única esperanza es que como hay doctores que tienen casa en la isla y la visitan los fines de semana, éstos a veces ofrecen su ayuda ante cualquier situación.
No obstante, pese a los avances, el diputado Tomás Altamirano Montavani, reconoció que el turismo ha bajado. A su juicio, esto es porque aún no resuelven el problema del agua potable y por el mal estado del muelle, que a Dios gracias, ya fue reflotado para normalizar algo del flujo del turismo, pero que llegó a afectar por ocho meses esta actividad.
"Si tuviéramos lo básico: agua potable las 24 horas, sistema de alcantarillado sanitario y unas playas lindas como las de Taboga, el turismo viene y el comercio se incentiva", aseguró Altamirano, quien también recordó que como el transporte es caro, para traer víveres y abastecer a la isla, tendrían que vender todo en precios muy altos.
"Por eso el comercio no despega, por el precio del transporte, que es una situación muy compleja, y más con los altos costos del combustible", advirtió.
En cuanto a la ausencia de médico los fines de semana, comentó que "al menos hay una mejoría porque ahora tienen un centro de salud", lo único que habría que enviarle el mensaje al ministerio de esa cartera para que tenga a una persona disponible los fines de semana.
Según el diputado Tomás Altamirano Mantovani, en su período de 1994 a 1999, inauguró una salinizadora que costó más de B/.200 mil, pero asegura que como en el período siguiente no le dieron manteniemiento, ésta se deterioró y por ello, los taboganos tienen dos años sin agua.
Explica que en estos momentos trabajan en la reparación del equipo, aunque actualmente el Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN) estudia la factibilidad de traer el vital líquido desde la ciudad capital y así poder tener agua 24 horas.
Es importante mencionar que otro proyecto en proceso es el alcantarillado sanitario. La idea es instalar las tuberías en la parte posterior de la isla. De hecho, ya hay ciertas alcantarillas y más de B/.100 mil en tuberías enterradas.
Taboga necesita agua
El alto precio del transporte a la isla y la falta de una atención adecuada en el centro de salud son otros problemas.