Si usted tiene como vecino a un taller de mecánica o chapistería, podría padecer dengue, resultar con afectaciones respiratorias por los gases provenientes de actividades de soldadura y pintura, o tal vez, el ruido ensordecedor de la maquinaria lo atormentaría cada día.
Eso es lo que viven moradores de Juan Díaz, Panamá Viejo, Parque Lefevre, Río Abajo y San Miguelito, donde los talleres mecánicos han invadido las áreas residenciales.
En estos sitios se acumula agua en llantas y piezas de vehículos, lo que puede provocar la presencia del mortal Aedes aegypti y en consecuencia, dengue, tal como explicó Jorge Gamboa Arosemena, exdirector de Salud de la Región de San Miguelito.