Héctor Aparicio, uno de las diputados mencionados en el caso del Fondo de Inversión Social, dijo que la entidad se equivocó, porque la Contraloría General de la República es el entidad competente para fiscalizar los fondos públicos.
"El producto de esta auditoria por parte de la empresa Consultoría López, ha perjudicado la integridad e imagen de los Diputados mencionados en el informe. Yo no tengo nada que temer, pero han manchado mi nombre y el de mi familia", manifestó.
Sostuvo que una vez los resultados de la consultoría estaban listos y se detectaron las irregularidades debieron enviar una solicitud a la Contraloría de la República.
Agregó que el error del director del FIS, Giacomo Tamburelli fue querer saber como se encontraba la entidad antes de asumir su cargo y no solicitar el mismo a la Contraloría.