Un ejemplo de trabajo, esfuerzo, valentía y dedicación es lo que representa a Raúl Vega, de 35 años, residente en Aguadulce, quien hace seis años por una mala jugada del destino sufrió un accidente que le dejó inmóviles sus dos piernas, y lesiones en todo el cuerpo, lo que le quitó las ilusiones de una vida normal.
Antecedentes.
Leonidas Guevara, de 59 años, madre de Raúl, manifestó que su hijo era inquieto, cariñoso, alegre e inteligente; además le gustaban las matemáticas, por lo que estudió electricidad, luego de un tiempo se fue a vivir a El Valle de Antón, donde formó una bella familia por la cual trabajaba en un camión del supermercado Yinng, en el que sufrió un accidente y después no volvió a saber de su mujer e hijo, así que regresó a vivir con ella.
Después del accidente tuvo un bajón, pero luego recuperó los ánimos de vivir, su alegría, amabilidad y ganas de trabajar.
Esfuerzo.
El no mover sus piernas, además de tener que utilizar una silla de ruedas desde los 29 años, no fue impedimento para que continuara trabajando y luchando para vivir.
Luego del incidente Raúl permaneció un año en cama, pero se recuperó, no de sus piernas, si- no de su buen espíritu de seguir luchando y por tener gran fe en Dios.
Vega pronto tuvo una idea para seguir adelante. Se compró un carro con unos ahorros, y con la ayuda de sus amigos, quienes al inicio le conducían el vehículo; pero después de un tiempo pensó que él podía manejar su propio carro.
Modificación.
Raúl Vega, con su sonrisa, reveló que la idea de hacerle unos arreglos al carro surgió cuando estaba en el taller con sus amigos. Además dijo: "Yo quiero manejar el carro para trabajar".
Orlando Rivera, uno de sus amigos mecánicos, adaptó un sistema de aceleración manual al motor, lo que le permite a Raúl realizar los cambios con las manos y no con los pies, controlando el acelerador y los frenos con una mano, y con la otra manipula el volante.
Necesidades.
A pesar de que Raúl es taxista, el poco dinero que gana no le alcanza para cubrir sus gastos personales y médicos,
Las medicinas no están en el cuadro básico de la Caja de Seguro Social.