Técnicos de la región centroamericana recomendaron hoy trabajar en conjunto para combatir la violencia juvenil a través de programas que desalienten la deserción escolar, la desintegración familiar y la pobreza.
La comisión regional de prevención de la violencia juvenil del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), que se reunió por dos días en Panamá, concluyó que, independientemente de lo que haga cada país, es necesario enfrentar los problemas como región.
El director del programa de Seguridad Integral del Ministerio de Gobierno de Panamá, Manuel Zambrano, dijo a Acan-Efe que uno de los programas va dirigido a disminuir la deserción escolar.
"Estamos apostando a rescatar a los jóvenes que están desertando porque si logramos reducir este porcentaje, nuestra población delincuencial disminuirá automáticamente", aseveró.
Zambrano señaló que es necesaria la elaboración de programas tendentes a retener a los niños y adolescentes en las escuelas, para evitar que sean "caldo de cultivo" para las pandillas u otro tipo de organizaciones de delincuentes.
El asesor del Ministerio de Seguridad Pública de El Salvador Edgardo Amaya dijo que en la reunión se presentó el programa "Vamos todos a la escuela", que lleva adelante el Ministerio de Educación de ese país, y con el que se pretende combatir el problema de la deserción.
"Es un programa muy ambicioso para combatir la deserción estudiantil, que en promedio se pierde entre el siete y el nueve por ciento por cada año de estudio, sin tener en cuenta el porcentaje de los jóvenes que repiten el curso", aseveró.
Indicó que la pérdida sustantiva de población escolar se da entre el sexto y octavo grado (11 y 12 años), "edad muy estratégica para cualquier sistema educativo y para cualquier estrategia de prevención".
El representante de Costa Rica, Esteban Corrales, precisó que la región también apostará al tema de la prevención para disminuir la violencia juvenil, utilizando para ello los aspectos que se señalan en los niveles primario, secundario y terciario del programa de la comisión.
La prevención primaria está orientada a la niñez y adolescencia que no han cometido delito; la secundaria a aquellos que están en bandas y pandillas y la terciaria para los que están privados de libertad o cumplen sanciones alternativas.
La comisión también debatió sobre los problemas de la desintegración familiar, falta de empleo, pobreza, tráfico de armas y drogas, cuyos programas serán respaldados por SICA, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y por agencias de cooperación de Alemania e Italia.
Los delegados establecieron para el 20 ó 27 de abril una próxima reunión, en un lugar por precisar, para ultimar algunos detalles, que luego serán presentados en un informe a los ministros de Gobierno de la región para que lo aprueben.