La parálisis cerebral, uno de las enfermedades que más afecta a la niñez y que antiguamente era considerada como un mal incurable, es hoy por hoy uno de los principales objetivos de médicos especialistas.
Las personas que sufren de esta enfermedad tienden a perder la coordinación total del cuerpo, lo que se mejora a través de terapia, medicina y sobre todo dedicación por parte del que atiende.
Es por eso que Mary Morgan, da a conocer en 1983 la Fundación Mary Arias, cuyos fines están dirigidos a ayudar a todos aquellos niños que sufren de parálisis cerebral y sus consecuencias.
Según Morgan, la motivación surge cuando se le solicita colaborar con el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) y poco a poco se dio cuenta de que entre todos los niños que habían se necesitaba hacer un énfasis especial en aquellos que presentaban esta enfermedad.
Asegura que pese a los esfuerzos que hacía el gobierno, el presupuesto para el IPHE no era suficiente, algo que definitivamente afectaba a los menores, pero sobre todo a los que sufrían de parálisis cerebral.
Es en ese momento que se percata de la necesidad de crear otra opción para quienes sufrían este problema y surge así la idea de la Fundación Mary Arias.
Esta fundación dio sus pasos iniciales con ayuda de algunas personas, de instituciones y organizaciones extranjeras, que abrieron el camino para darla a conocer.
Para Morgan esto no era suficiente, había que producir más fondos, por tal razón se le ocurrió montar espectáculos musicales, cuyas recaudaciones taquilleros fueran directamente a beneficiar la causa.
Pero aún así no se lograba el objetivo, "era como ver solo la punta de un iceberg", fue así como se vio la necesidad de buscar otros medios de recaudación.
En 1986 tras las dificultades que presentaban los primeros centros de la Fundación Mary Arias, era necesario buscar más fondos por cualquier medio, es así que después de una gira en el extranjero en busca de iniciativas que cumplieran con el objetivo llega el Telejapai a Panamá.
Morgan indica que "durante tres meses todas las noches los miembros de esta fundación estuvimos poniendo a prueba esta máquina de bingo, a fin de evitar algún tipo de error".
Fue ese mismo año que se realiza el primer evento de Telejapai, el cual incluía más de 250 mil balboas en premios y que necesitaba ser un éxito por la inversión realizada.
Ese año se logró vender el 75% de los boletos estimados y "en ese momento estaba tan alegre y satisfecha, que nos dimos cuenta que era necesario hacer otro evento igual".
Pero los problemas que surgen en 1988 y 1989 a raíz de una dictadura militar y el bloqueo económico, no permiten que la actividad se cristalice. A esto se sumaron los destrozos hechos en los centros de La Chorrera y Santa Librada, los cuales fueron saqueados durante la invasión militar.
Al culminar todo este negativo proceso histórico, Mary Morgan retoma la idea en 1990, pero tenía un punto negativo y era cómo recoger los fondos en una economía tan debilitada como la que existía.
Pese a la contrariedad, el Telejapai recaudó más de lo esperado tanto por Morgan como por todos los directivos.
Desde ese entonces hasta la fecha el Telejapai ha ayudado a muchos menores. Tal es su aporte que en la actualidad existen 600 niños que se benefician de los fondos recaudados y 75 se encuentran en espera.
En la actualidad Humberto Martínez, David Ruiz y Mario Quintero, son graduados universitarios, beneficiados por la iniciativa de Morgan y el Telejapai. Al igual que estos jóvenes existen estudiantes graduados con los máximos honores que han sufrido de parálisis cerebral
A través del Telejapai esta fundación ha logrado también establecer un proyecto para nuevas instalaciones en el área de Albrook, en la cual se dará atención a los niños afectados en consultorios más amplios, piscinas para que cumplan con el proceso de terapia, equipo más avanzado y una serie de comodidades que harán de los niños con parálisis cerebral un ser productivo en esta sociedad.
Todas estas cosas y más se han logrado con el proyecto Telejapai. Morgan espera que para este año el apoyo al evento sea igual o mejor que otros años.