LA POLÍTICA exterior panameña hacia Estados Unidos relacionada con la solicitud de limpieza de las áreas utilizadas por el ejército norteamericano para prácticas con municiones vivas, de las cuales muchas se encuentran enterradas sin detonar, debe ser amplia y no restringida solamente a la isla San José o las ex bases militares que estaban en la antigua Zona del Canal.
Según el investigador del Instituto del Canal y de Estudios Internacionales de la Universidad de Panamá, Gilberto Marulanda, el asunto "se ha manejado con alguna ligereza ya que hay evidencias del daño al ambiente por los estadounidenses, no sólo en bases militares, sino en todo el territorio panameño".
"Esa reorientación de la política exterior para conversar con Estados Unidos, debe integrar a científicos nacionales e internacionales, historiadores, geógrados, entre otros especialistas en el tema, sin posiciones ideológicas, ni políticas", planteó Marulanda a Panamá América.
Comentó que expertos de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas han documentado el caso de la isla San José, en el pacífico panameño, como el "instrumento jurídico de más peso" para exigir una indemnización y limpieza por parte del gobierno norteamericano.
"Esto no se puede ver aislado, quien ensució fue Estados Unidos, la primera potencia del mundo y tiene la responsabilidad de limpiar todo lo contaminado en suelo panameño", abogó Marulanda.
Sustentó lo anterior en base a normas internacionales de convivencia política, las cuales "se pueden invocar porque en Panamá hay muertos y personas mutiladas, que no tienen ningún tipo de asistencia económica o indemnización".
A nivel oficial el tema de la limpieza de los polígonos militares aparentemente registró un avance con la reciente visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, a la capital panameña.
La disposición del presidente Bush de seguir hablando sobre el tema de los polígonos, que todos daban por cerrado, da una esperanza al gobierno panameño de concretar algún acuerdo en el futuro.
Inclusive la administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ligia Castro de Doens, aseguró en días pasados, que la limpieza de los polígonos de tiro, contaminados con explosivos, podría realizarse con fondos humanitarios.
Me gusta Chicago, porque la gente es muy respetuosa. Allá, me dejaban tranquila y podía trabajar bien, además de los buenos museos y restaurantes del lugar. Es hermoso. Tampoco voy a decirte que puedo pasear a mi perro por la mañana.
Es mi trabajo y amo lo que hago. Es bastante doloroso, pero tampoco sobrepasa el valor de lo que hago.
Tema de polígonos aún vigente
Muchos panameños residen cerca de explosivos que no ven porque están enterrados.