Un sismo de 5.3 grados (que pudo aumentar a 5.9 grados) en la Escala de Richter que sacudió ayer la República de Panamá, provocó pánico en la población, así como grietas y rajaduras en algunas viviendas de la capital y el interior del país, pero sin dejar víctimas ni daños materiales de consideración, informó ayer el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá.
El sismo cuyo epicentro fue localizado a una profundidad de 58 kilómetros en el área costera del Archipiélago de San Blas fue sentido con mayor fuerza en las provincias de Veraguas, Chiriquí (San Félix y San Lorenzo), Colón, Darién, la Comarca de Kuna Yala y con fuerza en la ciudad capital.
No obstante, en la provincia de Bocas del Toro casi no se sintió.
Eduardo Camacho, de la Red Sismológica de la Universidad de Panamá, dijo que el movimiento telúrico fue captado a la 1:24 de la tarde y tuvo una duración aproximada de 35 segundos, luego se registraron por lo menos otras cinco réplicas, la mayor de 4.2 grados en la Escala de Richter.
Agregó Camacho que el fuerte temblor pudo haber sido provocado por la convergencia que existe entre la llamada Placa del Caribe y el Bloque de Panamá a la vez que adelantó que es el movimiento más fuerte que se ha registrado en el país, desde el terremoto de Bocas del Toro en 1991.
El fenómeno provocó alarma en la capital donde en varios edificios como el de la Contraloría General de la República, el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos (IFARHU) y el de la sede central de Banco Nacional en Vía España, los empleados salieron en estampida hacia la calle por temor a la incidencia de un movimiento mayor.
Las actividades de un inusual día de trabajo para el sector público se paralizaron casi por una hora.
Ayer los servidores públicos trabajaron como compensación por el próximo 8 de marzo, Miércoles de Ceniza, que se les dio libre.
Según informes de Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), el temblor estremeció violentamente los postes del tendido eléctrico y provocó la interrupción del fluido eléctrico en varios puntos de la capital como Juan Díaz, Las Cumbres, Tocumen, Pedregal y San Francisco entre otros.
De igual forma se informó que algunas barracas de la cárcel de "La Joya" resultaron agrietadas luego del temblor e incluso se reportaron grietas en Ailigandí y Ustupo, en la Comarca Kuna Yala.
El 21 de abril de 1991, un terremoto de 7.6 grados en la Escala de Ritcher sacudió la provincia de Bocas del Toro, dejando al menos 32 muertos y pérdidas materiales por el orden de los B/.75 millones, en tanto que en el año de 1882 un sismo de casi 8 grados destruyó parte de la ciudad de Panamá y la Comarca de San Blas.
Por otra parte, indicó Camacho que el movimiento telúrico fue localizado en las coordenadas 9,3 grados norte y 78,4 oeste, a una profundidad de 58 kilómetros de la superficie terrestre.
En tanto la Red Sismológica de Colombia informó que el movimiento alcanzó los 6,8 grados en la escala de Richter y tuvo su epicentro en Panamá, se sintió en la zona fronteriza y algunas ciudades de la costa norte.
Barranquilla y Cartagena fue donde con mayor intensidad se sintió el temblor en Colombia.