La Universidad de Panamá (UP) puede enfrentar este año la peor de sus crisis económicas, a tal punto que el Consejo Académico advirtió ayer que pocas veces la primera casa de estudios superiores "ha vislumbrado un futuro tan incierto" como en el 2003.
La preocupación (plasmada en un comunicado al país) se fundamenta en que este año no se incluyeron en el presupuesto universitario partidas para hacerle frente al pago de la energía eléctrica, compromisos salariales y ajustes para docentes y administrativos.
Sostienen que esto ha motivado que se suspenda la apertura de nuevas carreras tanto en el Campus Central como en las extensiones universitarias. Ante esta situación, señalan que la educación superior oficial que imparte la UP va "al paso del cangrejo, es decir en vez de avanzar, retrocede".
El comunicado, que firma el rector encargado, Jorge Cisneros, advierte que haber asumido una decisión tan difícil como no abrir nuevas ofertas académicas este año, es una lesión, no sólo contra la Universidad, sino contra el país y la juventud, especialmente en las provincias que se ven limitadas al tradicionalismo académico que tanto nos está costando vencer.
222 Advierte que no habrá dinero para pagar la luz, viáticos y salarios de nuevos docentes.
Tal es así, que este año se suspenderá la apertura de carreras nuevas y seguramente otra vez la transnacional Unión Fenosa volverá a dejar sin luz las instalaciones universitarias, señala el comunicado.
Mientras el rector titular de la casa de Méndez Pereira, Julio Vallarino, se encontraba ayer en Bocas del Toro como parte de las giras de su campaña de reelección, el Consejo Académico daba a conocer las drásticas medidas para hacerle frente a la crisis.
La Universidad advierte que contratos ya avalados por el Gobierno, como el nuevo sistema de cómputo, no disponen de las partidas necesarias y adicionalmente los profesores y administrativos corren el peligro de ser desprotegidos en la cobertura de seguros de vida y accidentes, al desconocerse el monto real de los mismos.
Igualmente está en peligro el cumplimiento de los compromisos salariales sustentados por leyes. El presupuesto de la UP para la vigencia fiscal del 2003, es inferior en seis millones al del 2002 que fue el mismo que se aplicó en el 2001.
Advierte el Consejo Académico que a pesar de la crisis, es importante señalar que se abrirán nuevas instalaciones en Bocas del Toro, San Miguelito, Chepo, La Chorrera y Darién, lo que generará mayores gastos.