Los actos delictivos y homicidios que se han registrado durante el primer mes del año en la provincia de Chiriquí mantienen muy preocupados a los moradores del corregimiento de San Pablo Nuevo.
Alegan que esta población limita con los distritos de Alanje y Boquerón, sectores donde se han registrado los últimos hechos de sangre.
Por precaución gran parte de los pobladores que residen en esta zona que pertenece al distrito de David, se encierran en sus viviendas a las seis de la tarde, después de que llegan de sus labores diarias, porque sienten temor de los antisociales.
"Ya no podemos vivir tranquilos; hay mucha inquietud en el pueblo por la situación que se ha registrado en las comunidades vecinas. Pedimos a gritos mayor presencia policial", expresó un morador que pidió la reserva de su nombre.
Por su parte, Hugo Méndez, representante de este corregimiento, informó que unas siete unidades de la Policía Nacional realizan operativos de vigilancia en este sector.