En el día en que se inician oficialmente las celebraciones del Centenario de la República, el historiador y poeta Alvaro Menéndez Franco advierte su temor de que las futuras generaciones no puedan cumplir el mayor reto que nos impone la fecha: seguir manteniéndonos como nación independiente.
Menéndez Franco manifestó que le preocupa que sea una parte muy ínfima de las actuales generaciones la que se está preparando intelectualmente, mientras que la mayoría utiliza su vigor juvenil para atacarse unos a otros y desperdicia el tiempo en asuntos baladíes.
"Ahora vemos un colegio atacando al otro, anteriormente lo que hacíamos los jóvenes era atacar a las bases militares con banderas y pancartas", indicó. El periodista también advierte que si los adultos "no meten el empuje" y le explican a los jóvenes la historia patria, va a ocurrir un "puente roto" entre una generación y otra, lo que puede conducirnos a que "tengamos que volver al seno de Colombia o convertirnos en un protectorado disimulado de los Estados Unidos, igual al que hubo en 1931".
Precisó que las generaciones tienen que luchar por mantener la independencia y soberanía de Panamá y por continuar asumiendo la responsabilidad de un país del tercer mundo manejando un canal del primer mundo, así como un centro bancario y un centro de telecomunicaciones del primer mundo.
Destacó que "es un reto muy grande porque nuestras fuerzas son pequeñas, nuestra realidad interna es grave con un alto desempleo y una gran división social" . "Mantener esta independencia que costó tanta sangre es el primer desiderátum que se le debe pedir a las nuevas generaciones", señaló el autor del cuento La Marcha de los Descalzos.
A juicio de Menéndez Franco, la fecha en que se inicia la celebración del Centenario de la República tiene un triple significado histórico para los panameños. El primer significado es el triunfo de una unidad nacional producto de una revolución política de la clase burguesa de Panamá, compuesta por los grandes empresarios, abogados de compañías extranjeras y nacionales, que se unieron con los militares conservadores y liberales a favor del movimiento de ese martes 3 de noviembre de 1903.
El segundo hecho importante para el poeta es que el movimiento de 1903 es la sexta secesión del Istmo de Colombia. Panamá se había separado en cinco ocasiones anteriores de Colombia, a saber: en 1830, 1831, 1840, 1841 y 1885, hasta llegar a 1903. "Esta es la secesión que más ha durado y parece que no habrá reversión a pesar de que muchos colombianos siguen esperándonos como lo manifiestan ellos en sus conferencias y artículos", afirmó.
El tercer significado es que se da la fundación de una de las repúblicas más jóvenes del mundo, según el crítico literario.
Menéndez Franco manifiesta pesar porque Panamá nace como una república "sumamente calumniada, envuelta en una leyenda negra por la circunstancia en que se dio esta sexta secesión". Explicó que en las cinco secesiones anteriores Estados Unidos jugó un papel a favor de Santa Fe de Bogotá (Colombia), por lo menos en las de 1840, 1841, 1885.
La única vez que Estados Unidos juega a favor del Istmo de Panamá es en la secesión de1903, destacó el asesor cultural de la Universidad Especializada de Las Américas (UDELAS). Indicó que eso no quiere decir que Estados Unidos "nos hicieron la independencia" porque existen hechos que demuestran que "nosotros la hicimos".
De acuerdo con el poeta, Estados Unidos respaldó la separación de Panamá de Colombia porque coincidieron los intereses de los panameños, los de los dos partidos históricos (Liberales y Conservadores) con los intereses expansionistas de Estados Unidos, que había promulgado la Doctrina Monroe en 1830, y quería hacer el canal interoceánico frente al fracaso de los franceses.
"Esa coincidencia de intereses, más los intereses personales del Ing. Philippe Bunau Varilla ayudaron a la fundación de la República, pero que nació manchada y calumniada", lamentó el intelectual. Manifestó que durante años se ha hablado de unos famosos cheques que se le dieron a los próceres a cambio de firmar el acta de la independencia, pero explicó que ese hecho nadie lo ha podido corroborar ni ha podido presentar los cheques.
Precisó que el historiador nacional Ernesto Castillero Reyes ha demostrado que Bunau Varilla prometió el cielo y la tierra y no cumplió. Lo único que Bunau Varilla logró fueron unos 10 mil balboas que se depositaron en un banco de la localidad, cuando el movimiento separatista iba costar mucho más, señaló.
Anota que Bunau- Varilla, en donde cumplió su palabra fue en convencer al departamento de Estado para que moviera las naves de guerra a las costas panameñas con el fin de evitar una invasión colombiana luego del 3 de noviembre. Preguntado si Panamá se ha podido quitar esa mancha negra con que nació la república, Menéndez Franco afirmó que sí.
Para Menéndez Franco el principal logro de la república en sus 99 años de vida independiente es la educación. Precisó que los próceres, tan atacados y calumniados, lo primero que hicieron fue becar a los niños y a los jóvenes inteligentes del país para mandarlos a estudiar a Europa, Estados Unidos, Colombia y Chile. Resaltó que allí se inició con gran vigor el Ministerio de Educación, institución que sirvió de base para que muchos panameños estudiaran y transmitieran los conocimientos a la población.
Según Menéndez Franco, en estos 99 años Panamá ha tenido estadistas, entre los que mencionó a Juan Demosténes Arosemena, hombre muy importante para la educación y ampliación de las vías públicas en la capital. "Era un patriota, un poco individualista, pero que izó la bandera nacional en la Zona del Canal cuando era Gobernador de Colón, lo que produjo un interesante incidente con los Estados Unidos.
Otro estadista es el Dr. Harmodio Arias Madrid, figura fundamental en la fundación de la Universidad de Panamá y en la eliminación del artículo constitucional que humillantemente decía que Estados Unidos garantizaba la independencia de Panamá.
También señala al Dr. Ricardo J. Alfaro, como otro estadista de la época, al cual califica como una eminencia y uno de los pensadores más completos de Panamá en el Siglo XX, y que con éxito llevó el nombre del país a los foros mundiales.
Destaca la figura del ex presidente Aristides Royo, como "uno de los presidentes más cultos de Panamá". Lo describe como un abogado y escritor brillante, pero cuyo trabajo y obra se han visto opacados por la convulsionada época en la que le tocó gobernar al país: la época militar.
Otro estadista que menciona es el Dr. Arnulfo Arias, tres veces presidente del país, a quien considera que hay que reconocerle las obras sociales que hizo en su primera administración de 1940, las que aún repercuten en la sociedad.