La suspensión temporal de la actividad en los aeropuertos de Tocumen y Albrook, la falta de agua durante gran parte de la tarde y la noche, el corte del suministro de energía eléctrica, árboles caídos sobre las vías, voladuras de techos y viviendas afectadas en diferentes partes de la ciudad, fue el resultado de lluvias y vientos de 120 km por hora que se registraron ayer en la mañana. A esto se unió un temblor de tierra de 5.0 grados que se sintió especialmente en las provincias de Chiriquí y Bocas del Toro.
El director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado, detalló que el temporal afectó, entre otros sectores, el área de Chepo, donde hubo voladura de techos y caída de árboles. Mientras que en Tocumen también se registraron caída de árboles, vallas publicitarias y cables del tendido eléctrico.
Alvarado señaló que en Torrijos-Carter los vientos ocasionaron voladuras de techos en seis viviendas e igualmente se dieron otro tipo de situaciones en El Mirador de San Miguelito, en Villa Grecia, la Unión Veragüense en Alcalde Díaz y en Coco del Mar, en el sector de Paitilla.
Además se informó que en el área de Calle 50, precisamente donde estaba ubicado el antiguo Registro Público, también se dieron voladuras de techos, en tanto que la vía que conduce al Club de Golf en Cerro Viento también se afectó por la caída de árboles.
Por su parte, el vocero del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN), César De León, explicó que la falta de agua potable que se originó durante gran parte del día en un 85% de la ciudad capital fue una consecuencia lógica de la falta de energía eléctrica en el área donde está ubicada la Planta Potabilizadora de Chilibre, que suspendió las operaciones de bombeo.
El vocero del IDAAN agregó que se esperaba que en la madrugada de hoy se restableciera el suministro de energía eléctrica en la Plnta Potabilizadora y que es posible que gran parte de la ciudad amaneciera hoy sin agua potable, debido a que la normalidad en el suministro del líquido tomaría unas cinco horas. La meteoróloga Anette Quinn explicó que a lo sucedido ayer se le puede calificar, según la escala Beaufort, como "un temporal fuerte" con vientos sostenidos de 85 nudos y ráfagas de 117 nudos, que se aproximarían a una velocidad de 120 km por hora.
Detalló que este temporal penetró a tierra firme por el área de Cañita en Chepo y que los vientos tuvieron una duración de diez minutos. Quinn señaló que las actividades del Aeropuerto Internacional de Tocumen fueron suspendidas por espacio de unos quince minutos, mientras que el terminal doméstico de Albrook estuvo cerrado una hora debido a la falta de visibilidad.
El fuerte temporal también se sintió en el área de Panamá Oeste, en donde se registraron caídas de árboles, del tendido eléctrico, voladura de techos, deslizamiento de tierra e inundaciones, siendo Arraiján el distrito más afectado.
Informes suministrados por la sección de comunicaciones de la Policía Nacional reportó que en La Chorrera, el fuerte viento que se registró en horas del mediodía, provocó la caída de árboles en el Parque Libertador y en el camino que conduce a Río Congo.
Varios sectores también como El Harino fueron afectados por la falta de fluido eléctrico que ayer en horas de la tarde todavía no se había establecido el servicio. Mientras que en el distrito de Arraiján, una fuente del Cuerpo de Bomberos, informó que en el sector de Loma Cová se cayeron dos árboles, al igual que en el Primer Ciclo Cristóbal Adán de Urriola, en donde uno de ellos provocó el derribo de un tendido eléctrico sobre el techo del plantel.
Otros sectores en donde se reportaron caídas de Árboles, fueron en la entrada de la autopista, en Cerro Silvestre y 2 en la entrada de Nuevo Chorrillo, en donde uno cayó sobre el tendido eléctrico, afectando a su vez la residencia de la familia Restrepo.
En el sector de Talamanca la residencia de la familia Rangel también resultó afectada con la caída de un árbol y a la familia Rivera se le voló el techo. Por otra parte, el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá reportó que aproximadamente a las 5 de la tarde de ayer se registró un movimiento telúrico de 5.0 en la escala de Richter, cuyo epicentro se ubicó a en territorio costarricense a 140 km al oeste de la ciudad de David. Jaime Toral, del Instituto de Geociencias, recordó que el pasado sábado también se registró un movimiento telúrico de magnitud 4.2 en la escala de Richter, con epicentro en la provincia de Chiriquí.
Según el ex mandatario, durante su administración y pese a la especial situación que se vivía, incluyendo las amenazas de desestabilización de grupos pro militares, nunca se utilizó el mecanismo del espionaje telefónico.
Explicó que los métodos utilizados durante su administración fueron los de seguimiento e infiltración en esas posibles células, pero nunca el pinchazo de teléfonos.
"Durante mi gobierno el método de pinchazo telefónico se usó muy pocas veces, y en todos los casos fue por narcotráfico, como lo establecen las disposiciones", aclaró.
Endara invalidó los alegatos de los representantes del organismo de seguridad estatal, en el sentido de que el equipo que se requiere para espionaje telefónico es muy complicado y de difícil adquisición, y expuso que muchos de estos instrumentos se adquieren fuera del país y permiten captar una conversación sin siquiera tener que intervenir la llamada.
El político arnulfista indicó que no le preocupa que le pinchen el teléfono, porque lo que dice telefónicamente lo dice públicamente, sino "que el Gobierno utilice esta herramienta como un instrumento de chantaje".
Por el momento hay que dejar que el tema se vaya adecentando para que, basados en una observación de la experiencia, se pueda emitir una recomendación más precisa", acotó.
Sobre el tema también se manifestó el ex vicepresidente y ex ministro de Gobierno y Justicia, Ricardo Arias Calderón, cuyo partido, cuando estuvo cogobernando con el de Endara, fue acusado por este último de espionaje contra miembros de la alianza oficialista.
Arias Calderón negó que haya ordenado intervención alguna, a la vez que informó que el procurador en su momento ordenó la intervención telefónica en el caso del nieto del coronel Marcos Justine, quien fue secuestrado y asesinado.
El Gobierno ha señalado a Aristides Valdonedo como uno de los responsables de falsificar el documento con la lista de personas a quienes supuestamente la ministra de la Presidencia, Ivonne Young, ordenó pinchar los teléfonos. Arias Calderón no cree que Valdonedo tenga alguna responsabilidad en este caso, además de que a su juicio, el Gobierno no ha mostrado ni siquiera indicios de que esa aseveración sea válida.
Dio a conocer que existe un Decreto de mayo de 1991, firmado por Guillermo Endara, sobre las actividades del Consejo Nacional de Seguridad. En él se prohíben a este organismos 14 medidas y la primera de ellas es, precisamente, la intercepción de los teléfonos para espionaje político.
Le parece extraña la actitud de los legisladores oficialistas, quienes rechazaron la creación de una comisión que investigara el caso de los pinchazos telefónicos. "Esa es una mala señal", que no contribuye a la tranquilidad de la población, indicó.
Dijo no saber si el Gobierno tiene equipos para espionaje telefónico, aunque sabe que sí se ha usado, especialmente durante la época de las Fuerzas de Defensa. Todo ese equipo fue a parar a manos de Estados Unidos después de la intervención norteamericana en 1989. Por ahora teme que las autoridades permitan que el tema se diluya.
El ex coronel y ex jefe del G-2 de las extintas Fuerzas de Defensa, Roberto Díaz Herrera, acepta que en la época de gobierno militar se practicó el espionaje telefónico.
222Panamá tiene tecnología donada por países amigos que es usada por el Consejo Nacional de Seguridad, organismo que hace el trabajo de vigilancia y de inteligencia en comunicaciones.
Sin embargo, aseguró que nunca vio cómo se hizo este tipo de espionaje, pese a que la ciudadanía sabía en aquel entonces que el G-2 realizaba labores de inteligencia del Estado.
Señaló que es difícil probar que el gobierno pinche teléfonos, pero informó que éste maneja este tipo de espionaje para saber qué hacen sus adversarios políticos, al igual que en su momento lo hizo el gobierno de Ernesto Pérez Balladares.
Sobre la validez del documento supuestamente firmado por la ministra Young, dijo tener sus dudas porque siendo el espionaje telefónico prohibido por ley, difícilmente un ministro emita un documento con su firma solicitando una práctica que está reglamentada.
Señaló que la clase política panameña sabe que el espionaje político se da y por eso los políticos son muy parcos en sus comentarios cuando hablan por teléfono.
Tanto conocimiento tienen los políticos sobre el tema, que José Manuel Terán, ex ministro de Salud del gobierno de Mireya Moscoso, no se confió y compró en Estados Unidos un equipo para evitar que sus conversaciones sean escuchadas.
Terán informó a El Panamá América que el costo de ese equipo fue de 600 dólares y que lo instaló en su residencia porque tenía sospechas de que era espiado desde hace tiempo.
Cuando la línea es intervenida, informó, el aparato hace que se corte de inmediato la comunicación. Se mostró preocupado porque cualquier persona, con acceso a tecnología de punta, puede hacer que un documento enviado por fax aparezca con el número de cualquier persona e involucrarla en situaciones como la que ahora está en el tapete. Con sólo ir al panel, se puede interceptar la línea telefónica, y eso es preocupante, resaltó.